Pese a fuga los «nómadas» cubanos  del futsal al Mundial por sexta vez

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A pesar de no poder detener la sangría de jugadores ni siquiera en una plaza como Nicaragua, el equipo cubano de fútbol sala logró la hombrada de clasificarse por sexta vez a un campeonato mundial.

Las autoridades cubanas podrían ir más allá de la bienvenida burocrática en el aeropuerto de La Habana y obsequiarles también una semana en Varadero ahora que este balneario internacional ha desplazado a la capital cubana en ser sede de eventos atractivos de distintos deportes debido a la prioridad del negocio del turismo sobre la opción de entretenimiento a los aficionados de a pie.

Los jugadores se repusieron a la noticia de la escapada de la concentración en Managua, sede del Premundial de la Concacaf, del pinareño Lázaro Castro y batieron en la semifinal al favorito Costa Rica en dramática serie de penales en el auditorio Alexis Arguello.

Los ticos se habían proclamado campeones regionales en cuatro ocasiones, los de más pergaminos. Este sábado en una final inédita Cuba se enfrentará a Panamá. Será la quinta final de los cubanos que ostentan los subcampeonatos de 1996, 2000, 2004 y 2008. Su quinta participación mundialista fue lograda con su cuarto lugar de Concacaf en 2016.

No pocos seguidores del deporte llaman a los del futsal del alto rendimiento , los «nómadas» por los avatares que enfrentan para la práctica adecuada, agudizada luego de la desaparición de la sala «Kid Chcolate» frente al Capitolio Nacional, identificada como la «pequeña catedral» del fútbol de salón en la Isla.

Encima, el futsal no ha estado ajeno de las deserciones en medio de sus escasas salidas internacionales, acrecentadas en los últimos años como mismo se ha registrado en el fútbol11.

Antes de Castro dos jugadores decidieron abandonar la selección en noviembre pasado en Costa Rica durante un tope de preparación  y otros tres abandonaron la delegación oficial en un torneo sub-20 en Guatemala en los casos más recientes. La más connotada de las huídas había ocurrido unos 15 años atrás cuando el mismísimo director técnico del plantel desapareció durante una escala en Panamá. 

El desinterés de la cúpula deportiva hacia esta disciplina estuvo marcado desde la primera aparición mundialista en noviembre de 1996. En su llave de Segovia, los cubanos debieron ser auxiliados con abrigos por la Federación Española pues los responsables en la Isla no tuvieron en cuenta las bajas temperaturas en suelo ibérico. 

Las otras presencia cubanas en mundiales de fútbol corresponde al equipo sub 17, en los campeonatos de 1989, en Escocia, y 1991, en Italia, al plantel sub 20 en 2013, Turquía,  y a la histórica actuación en la Copa del Mundo de 1938 en Francia donde Cuba se convertiría en la primera nación caribeña en esas citas del orbe. 

Ya en Mundiales como era de esperar el desafío ha sido demasiado. Los cubanos tienen un palmarés de un triunfo (sobre Islas Salomón en 2008) y 15 derrotas con 31 goles a favor y 114 en contra y han ocupado los lugares, en orden de aparición, 16, 16 y 14 ( en lides de 16 competidores), y 15 (20 participantes) y 22 (24).

La Federación Cubana debe asegurar ahora una digna preparación con vistas al Mundial en Uzbekistán del 14 de septiembre al 6 de octubre de 2024.

En cuanto a lo sucedido en Nicaragua  no cabe duda de que los cubanos le han tomado el pulso a la mecánica del «fútbol cinco» sobre la base de un arquero espectacular y jugadores de campo explosivos dentro de un área de 40 metros de largo y 20 de ancho. La asignatura pendiente sigue estando en armonizar a 11 hombres bajo un libreto más complejo, en la cancha grande de más de 100 metros.

De la mano del fallecido jugador, entrenador y directivo Juan Antonio Lotina el futsal pasó  de «niño pobre», de barrio, sin la ayuda institucional  a ser incluido en el programa oficial del INDER, y propició incluso que una selección cubana estuviera en el torneo de los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007, la última vez que el fútbol cubano en cualquier modalidad estuvo presente en estos juegos múltiples. Tampoco ya se clasifica ni para los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Los méritos del futsal provocan en la actualidad un júbilo justificado de sus seguidores dentro y fuera de las redes sociales donde se leen comentarios como este: «Muchas veces el futsal está tirado a un lado sin las condiciones necesarias, que no cobran un peso cubano, y mucho menos tienen donde entrenar.

La selección nacional andaba deambulando por toda La Habana para poder entrenar porque en la «Ramón Fonst» tiene prioridad el baloncesto y le ponen «peros» y trabas para no correrle los aros para poder entrenar y así y todo contra todo pronóstico lograron incluirse en su 6to Mundial. Por eso son dignos de admirar estos muchachos que ninguno llega a los 28 años» escribió Randy Alejandro Pujada Braña.

Nunca, a pesar de sus clasificaciones mundialistas, el Inder ha otorgado al menos uno de los automóviles que regala cada año, a la disciplina del futsal. En seis décadas caben en una mano los futbolistas a los que se les ha donado un carro.

Recientemente se le otorgó uno de esos coches a un atleta dominador del balón en piscinas. Enhorabuena. Pero desde este espacio se propone para la próxima a una leyenda cubana de este deporte, el portero y hoy preparador del equipo nacional , y  multimundialista, el capitalino Wilfredo Carbó. 

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