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Cuba

Cubano sospecha que restos de su padre desaparecieron del cementerio

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Cementerio de Santa Ifigenia

No es esta la primera vez que la prensa oficial cubana refleja situaciones ocurridas en un cementerio del país.

En este calvario de dolor que recuerda lo sagrado que es un familiar fallecido, y su memoria, hemos sido testigo en los últimos meses de hechos verdaderamente alucinantes.

Un escritor santiaguero, poeta y narrador, José Orpí Galí, escribió a la columna Acuse de recibo del diario oficialista Juventud Rebelde para hacer patente una queja muy dolorosa: este intelectual cubano sospecha que los restos mortales de su padre, Fernando Juan Orpí Carbonell, fallecido el 14 de octubre de 2004, han desaparecido en el cementerio Santa Ifigenia de la ciudad de Santiago de Cuba.

Orpí Galí narra, no sin dolor, que los restos de su padre fueron tras haber sido sepultados en una fosa colectiva de esa necrópolis, y exhumados años después, el 27 de octubre de 2006, fueron  “colocados en una bóveda colectiva denominada Depósito 13-H de 2004, hasta que hubiese disponibilidad de nichos particulares.”

El escritor asegura que año tras año acude al cementerio a preguntar por los restos de su padre, y siempre recibe la misma respuesta: siguen ahí.

Alega el testimoniante que desde el año 2006, en el cementerio Santa Ifigenia de la ciudad de Santiago de Cuba, se han construido más de 80 bloques de nichos, “en los cuales se han ido colocando los restos de los años 2007, 2008 hasta los de 2015“.

«¿Y los de mi padre, que son de 2006?», se pregunta.

«Las mismas compañeras que atienden los archivos en el cementerio han quedado perplejas, pero no pueden dar una respuesta. Por diferentes razones, nunca he podido localizar a ningún directivo que me oriente al respecto.

«Ante tal situación, y sintiéndome completamente desprotegido, una pregunta ronda y ronda mi mente. ¿Estarán realmente los restos de mi padre todavía allí? Evidentemente, no hay una explicación lógica, y exijo una solución. No se pueden seguir admitiendo malas prácticas y negligencias que hieren lo más sagrado del ser humano: sus sentimientos»,  terminó diciendo el dolido.

No es esta la primera vez que la prensa oficial cubana refleja situaciones similares en cementerios del país. Hechos vandálicos, malas administraciones, escasez, falta de recursos, pocas ganas de trabajar, de hacer lo correcto, y hasta falta de empatía, de raciocinio lógico han propiciado que familiares de fallecidos se hayan sentido nuevamente adoloridos con hechos similares a los que narra el escritor santiaguero.

En este calvario de dolor que recuerda lo sagrado que es un familiar fallecido, y su memoria, hemos sido testigo en los últimos meses de hechos verdaderamente alucinantes.

Violaciones éticas y morales” a cadáveres en cementerio de Sancti Spíritus

Un reporte realizado por el semanario Escambray del cual nuestro blog de Cubacomenta se hizo eco, daba cuenta en mayo de este año, sobre las numerosas irregularidades que acontecen en el camposanto de la capital provincial de Sancti Spíritus.

Allí, reconocido por la propia administradora del cementerio, hasta “se exhuman los cadáveres en las propias calles.”

Los custiodios revelaron al medio oficial su ineficacia para enfrentar “a los ladrones que a menudo brincan la valla y se roban candados, y hasta huesos.

No menos ético es lo que sucedió el día de los padres en el Cementerio Tomás Acea de la ciudad de Cienfuegos, cuando un funcionario de Gastronomía y Comercio en la provincia autorizó la venta de bocaditos ¡y ron! en el camposanto.

Fiesta de “durakitos” en un cementerio

Las redes sociales estallaron en agosto, tras publicarse una foto de unos “durakitos” que se tomaron una foto en un cementerio de Pinar del Río. Sentados, parados y hasta “recostados” a las tumbas los jovenzuelos dieron muestra del más absoluto desparpajo y respeto por los restos de fallecidos que se encuentran en el lugar.

Es increible la creatividad de los limitados mentales que hoy en día hacen de Durakos, Tixas, Lindop y toda esa pila d…

Posted by Ernesto Amaya Esquivel on Friday, August 9, 2019

El estado de deterioro que mostraba el cementerio judío de Guanabacoa, y el cementerio americano de la Isla de la Juventud, habla por las claras del mismo fenómeno. Afortunadamente en estos dos lugares se están efectuando obras de reparación encaminadas a darle a los muertos, una de las cosas que se merecen: la paz.


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