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Coronavirus

Texas, y el gobernador equivocado

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Gobernador de Texas hace uso de una de las vacunas
La enfermera registrada April Burgeons administra una dosis de la vacuna Pfizer-BioNtech COVID-19 al gobernador Greg Abbott el 22 de diciembre de 2020 en Austin. Crédito: Ricardo B. Brazziell / POOL vía American-Statesman

El gobernador de Texas, Gregg Abbott, ya vacunado contra el coronavirus, ordena el fin de las mascarillas. Abbott no se fue para Cancún en medio de las tormentas de nieve, pero tiene la cara más dura que Ted Cruz.

Los residentes en Texas parecen vivir ahora mismo una especie de maldición, con todo lo que les ha caído encima y un gobernador de esos que se las trae.

Decenas murieron con las recientes nevadas que dejó a millones sin agua, sin luz y lidiando con problemas hasta de desabastecimiento en mercados, mientras que los vivos presenciaron estupefactos como el senador Ted Cruz se iba para Cancún con sus hijas un día, y al otro cargaba cuatro cajitas de agua, las ponía en el maletero de unos autos, era fotografiado por la prensa y se iba.

Si para los residentes en el estado de Texas ya les es complicado Ted Cruz –especialmente desde el día 6 de enero de este año, ante la confirmación de Joe Biden como presidente- ahora tienen otro peje que, desoyendo todos los consejos, ha decidido “quitar las mascarillas” y reabrir todos los negocios del estado. Sí, el hombre cree que la pandemia de la covid-19 es cosa del pasado y ha ordenado que se abra el banderín allí, donde los casos de coronavirus no cesan.

Por supuesto, tamaña irresponsabilidad ya le está cobrando factura. En una encuesta que se lanzó online, la gente ha calificado esta decisión de todas las maneras posibles. La mayoría coincide con un detalle: es errónea por completo.

Allí le han dicho de todo, incluso “idiota”. Otros, un poco más mesurados han expresado:

“Todavía tenemos gente muriendo en el norte de Texas”, “¡Esto es de locos!”, “Es un movimiento político económico que ignora la salud pública”, “¡El gobernador busca apoyo para su reelección!”, “Acto vergonzoso”, “Es uno de los mayores errores que cualquiera podría hacer. No solo pone en peligro a los que no llevan máscaras,  también a los que sí las llevan”, “Está cometiendo un gran error”, “¡¡Por supuesto que no es una buena idea !! ¿No está pensando en los  trabajadores de la salud cuando todas estas personas socializan en grandes multitudes y todos se enferman?”, “Poner fin al mandato de la máscara nos MATARÁ a todos”, “Toma de decisiones basadas en la política. No obtendrá mi voto para la reelección”, “Esto se saldrá de control”, “Ojalá el gobernador Abbot hubiera esperado hasta después de la primavera ¡He tenido seres queridos que contrajeron el virus y no es una broma!, la mayoría de ellos tardó un mes o más en recuperarse”, y otros similares son los comentarios que más abundan, aunque claro hay criterios como este también: “No existen estudios científicos que demuestren que un trozo de tela puede detener un virus microscópico. Es ridículo. Ya es hora se eliminen los mandatos de máscara”.

La decisión de Abbot envía una señal incorrecta

Si bien el fin de los mandatos de mascarillas en Texas y Mississippi pudiera generar una especie de caos, y crear un dilema para las empresas -esto es: mantener esas reglas de seguridad en su lugar para protegerse contra la propagación del Covid-19, como aconsejan los principales funcionarios de salud, o seguir las decisiones de los dos estados y aflojar las restricciones-,  otras grandes compañías y comercios, por suerte, han decidido mantener sus propias regulaciones con relación al uso de las mascarillas.

Las principales cadenas de supermercados, farmacias, minoristas y fabricantes de automóviles de EE. UU., Incluidos Target (TGT), Kroger (KR), CVS (CVS), Walgreens (WBA), Best Buy (BBY), Macy’s (M) JCPenney (JCP), Toyota ( TM), GM (GM) y otros, dijeron este miércoles que seguirán exigiendo el uso de máscaras en sus tiendas e instalaciones tanto por parte de los empleados como de los clientes.

Tampoco el anuncio del gobernador de Texas, Greg Abbott, y de la gobernadora de Mississippi, Tate Reeves, quienes anunciaron el martes que sus estados eliminarán los requisitos de máscaras que han estado vigentes durante meses para proteger contra el Covid-19, tendrá efecto en los aeropuertos y en las aerolíneas.

La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA por sus siglas en inglés) anunció que se exigirán todavía las mascarillas en sus instalaciones, siguiendo el consejo de los expertos en salud quienes alegan que relajar las restricciones ahora podría conducir a otro aumento, especialmente con la propagación de variantes.

Ninguno de los cuatro asesores médicos del gobernador Greg Abbott estuvieron de acuerdo con su decisión de poner fin a las restricciones estatales sobre el coronavirus, y ni siquiera se incluyeron en la decisión, pero el detalle que adereza el pastel, la guinda en todo esta decisión es que Abbott no tiene que preocuparse por usar mascarilla. Siquiera, si quisiera, ni calzoncillos.

Él fue vacunado contra la covid el pasado mes de diciembre.

Seguramente, “limpio de polvo y paja”, el hombre dirá: “¿y a mí qué?”

Roberto A.

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