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Cuba

Trabajadores son “invitados” a participar en operativos policiales en San Isidro

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San Isidro
Perfil de FB Salomé García Bacallao

La vieja estrategia de mezclar a trabajadores estatales entre los represores. Es solo otro capítulo del cinismo de eso que llaman Revolución.  Ahora en San Isidro

Los mismos métodos de siempre. Quienes gobiernan Cuba desde 1959 repiten la estrategia de enfrentar a unos cubanos contra otros, ahora en San Isidro. Un artículo publicado en el medio independiente 14yMedio recoge el testimonio de un trabajador de un local estatal que vende bebidas en los alrededores de la Bahía de La Habana.

“Llevo meses sin trabajar porque el bar está cerrado. Así que cuando me llamaron para una reunión me extrañé porque turismo no hay y nosotros, como lo único que vendemos normalmente es bebida, no podemos brindar servicio de comida para llevar”, explica el hombre.

Los asistentes a la reunión de este sitio que vende bebidas y  es parte de la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía de La Habana Vieja, agrega: “No tenía nada que ver con nuestro trabajo, sino que era para saber la disposición de cada uno para sumarse a los operativos policiales en San Isidro, especialmente en los alrededores de la casa de Luis Manuel Otero Alcántara”.

 

Publicado por Salomé García Bacallao en Jueves, 29 de abril de 2021

Otro empleado de uno de los tantos hoteles cerrados en el Casco Histórico de la ciudad durante esta pandemia admitía a 14yMedio: “Me llamaron el lunes para decirme que tenía que estar el martes temprano en el hotel y que de ahí íbamos a salir para la calle Damas a ayudar a vigilar cualquier persona que quisiera entrar a casa de un opositor que está en huelga de hambre. Yo no fui y tengo miedo perder el trabajo, pero a estas alturas yo no me puedo meter en eso. Ningún trabajo vale esa embarrazón”.

A los que aún vivíamos en Cuba en agosto de 1994 este intentar vincular a trabajadores estatales con la represión nos resulta muy familiar. Aquel 5 de agosto de 1994, conocido como el Maleconazo, ante las protestas en las calles contra el gobierno de Fidel Castro, se lanzó a constructores del Contingente Blas Roca Calderío contra los manifestantes. La idea era la misma de siempre: construir el discurso de que el pueblo defendía a la Revolución.

El 5 de agosto del 2020 el periódico oficialista Demajagua versionaba así lo ocurrido durante aquel verano de 1994:

“… lo cierto es que aquel 5 de agosto de 1994 alcanzamos a ver a Fidel ante las cámaras con una coraza moral tan enorme que hizo acallar las piedras que varios grupos de vándalos soltaron en el corazón La Habana.

Hubo vidrieras rotas, tiendas de las que se sacaron productos por la fuerza, disturbios en el Malecón, robo de embarcaciones y un escándalo mediático en el Norte, que ya pintaba con alegría desbordada la “sublevación popular” y la consiguiente caída del “régimen”.

Claro que los protagonistas del desorden tuvieron su respuesta, en la que mucho tuvieron que ver los integrantes del contingente de constructores Blas Roca Calderío. Uno de ellos, hijo de Granma, perdió un ojo cuando fue alcanzado por una piedra.

En Miami y en otros lugares del mundo se ha evocado aquel vandalismo como un gran descontento popular, agravado por la crisis económica, que hizo tambalear al país. Le han nombrado El Maleconazo y no han faltado las historias de “represión”.

Una persona con dos dedos de frente bien sabe que es imposible acallar mayorías sin sacar a la calle un solo tanque o vehículo blindado. ¿Dónde estaban los gases lacrimógenos o los chorros de agua que se usan en tantas partes del mundo? ¿Quién los vio o fotografió? Sencillamente nadie.

Si el sistema se hubiera estremecido, como aseguran “expertos” y politólogos ya estas alturas hubiera un gobierno afín a la “democracia” de Estadsos Unidos”.

Es difícil en pleno siglo XXI tragarse esta propaganda barata de la prensa oficialista en la isla. El castrismo, Miguel Díaz-Canel, la policía política y cada uno de los satélites de los que gobiernan Cuba desde 1959, están dejando pasar por alto algo fundamental: estos jóvenes no se van a cansar de salir a las calles, por más que los repriman. No les tienen miedo.

En su blog, Camilo Venegas ha publicado un texto titulado “El artista eres tú“, sobre Luis Manuel Otero Alcántara. Escribe Venegas: “Esa caricatura de país, esa finca privada y esa sociedad muerta solo volverá a ser una nación el día que un cimarrón como Luis Manuel pueda andar por su isla como un hombre libre. Es admirable que, ya al borde de la muerte, todavía le quede esperanza dentro del cuerpo. El artista es él. Y eso es lo que más impotencia les da”.

Publicado por Salomé García Bacallao en Jueves, 29 de abril de 2021

Neus Francino

 

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