A medida que este caso continúa desarrollándose, queda claro que las repercusiones de las acciones de Rocha se sentirán tanto en Washington como en La Habana, desafiando las nociones convencionales de lealtad, traición y la búsqueda de la verdad en la arena internacional.
A la pequeña, que lleva meses luchando por su vida, le fue otorgada una visa que le permitirá acceder a un procedimiento que en Cuba no ha podido realizarse ante la falta de recursos económicos y humanos.