Este fin de semana la cienfueguera Melissa Vargas estremeció Turquía: guió a las llamadas «Sultanas de la Red»a la conquista dramática del 34 Campeonato Europeo de Voleibol Femenil nada menos que sobre la campeona olímpica y mundial, Italia.
La final fue en Estambul. No sólo se reventó el auditorio. Se reventaron los periódicos y las redes sociales con este triunfo en la que el rostro de la cubana naturalizada turca era portada. Fue la figura clave en los momentos cumbres del desafío concluido 3-2 (25-16, 22-25, 25-12,21-25, 10-15) y duración de 122 minutos.
Hasta el presidente turco Recep Tayyip Erdogan envió una felicitación en sus redes sociales: «Felicito sinceramente a nuestro Equipo Nacional Femenino de Voleibol, que ha logrado un éxito importante que enorgullece a nuestra nación como Campeona Europea 2026».
Todo el mundo en esa nación transcontinental estaba frente a las televisoras. Vargas, 26 años, no sólo fue seleccionada en el Equipo Ideal del torneo, sino que también resultó la ganadora del premio a la Jugadora Más Valiosa (MVP).
Con este triunfo Turquía se convirtió en el primer país europeo en clasificar a los Juegos Olímpicos de Los Angeles en 2028. En la cita estadounidense Melissa espera capturar lo que se le escapó en París 2024 cuando precisamente Italia la dejó fuera del podio en la semifinal al vencer 3-0.
Por primera vez ese país logra dos títulos continentales consecutivos tras su triunfo a costa de Serbia en el anterior certamen de 2023 donde también Melissa fue coronada MVP.
Al igual que hace tres años, también la cubana logró otro «doblón» con la previa corona en la Liga de Naciones de la Federación Internacional en 2026. Muchos ya la señalan como la Atleta Cubana del Año.
No son pocos los analistas que reconocen a Melissa Vargas una de las mayores figuras de la historia del deporte turco y le reconocen su contribución a la popularidad del deporte femenino y del voleibol a traves de los triunfos logrados por su club, Fenerbahçe y la selección nacional femenina.
Se estima que la influencia actual nivel del voleibol femenino se mide claramente también en los índices de audiencia televisiva como en la venta de entradas.
Y también ha elevado a Vargas de ser una atleta extranjera a ostentar el estatus de «verdadera hija de la nación» y con ello su relevante impacto social-cultural en esa sociedad por medio del deporte.
La estatura social alcanzada por Vargas no ha sido obviada por directivos de su ex federación cubana a quienes recientemente se les ha visto abrazándola y sonrientes de cara a la foto en medio de una competición internacional. Ya para ellos dejó de ser «persona non grata».
Al margen de estas dos medallas de oro en el EuroVolley, Turquía había coneguido antes las preseas de plata en 2003 y 2019 y las de bronce en 2011, 2017 y 2021.
Aunque el rostro de la cienfueguera se notó serio en el podio con la medalla de plata de la última Liga Nacional Turca, ella esbozó una sonrisa cuando le entregaron el premio individual por el servicio más rápido: 111 kilómetros por hora.
Vargas, reconocida mundialmente por su potencia en el ataque, ya había logrado uno de los saques más veloces en la historia del voleibol femenil durante el EuroVolley de 2023, de 112 km/h.
En cuanto a los remates la opuesta cubano-turca, ha registrado también marcas impresionantes como el misil de 121 km/h durante la Volleyball Nations League (VNL) de ese mismo año que fue récord. En ese torneo sus saques superaron constantemente los 100 km/h, (110 km/h, 106 km/h), 105 km/h), 103 km/h).
Se ha comentado que durante la última competición de clubes de Europa Melissa pudo haber conectado un remate de 130 km/h que no logró ser seguido por la cámara, durante el partido en que el Fenerbahçe fue eliminado en cuartos de final por el representante italiano Scandicci en el set definitivo.
En los Juegos Olímpicos de París se posicionó como una de las máximas anotadoras de la historia en un sólo partido olímpico, con 42 puntos (38 remates efectivos) en el juego de cuartos de final contra China y se convirtió en la segunda jugadora con más puntos en un sólo encuentro olímpico. La recordwoman con más puntos en un match olímpico es la croata Barbara Jelic con 44.
La ex «niña genio» del voleibol cubano se ha convertido en la cubana más famosa de la historia de Turquía.
Con tan sólo 13 años, debutó con la selección de Cuba : en 2014 fue la máxima anotadora tanto de la Copa Panamericana como de los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde consiguió la medalla de bronce.
Un año después ganó la medalla de plata en la Copa de Campeones NORCECA, y premiada como mejor anotadora y mejor atacante, mientras que en la Copa Panamericana resultó la mejor anotadora, en saque y atacante del torneo, para luego recibir otro galardón a mejor artillera en los XVII Juegos Panamericanos.
A los 15 años participó del Mundial 2014, donde fue señalada por la FIVB como una de las promesas del equipo cubano.
Desde fines de 2015 y con solo 16 años ella firmó un contrato profesional avalado por el INDER de Cuba con el club Prostejovský de la República Checa.Al año siguiente volvió a La Habana con molestias en su brazo rematador y se le realizó una artroscopía.
En enero de 2017 la Federación Cubana anunció que impedía competir internacionalmente a Vargas luego de que su familia la retirara del proceso de rehabilitación tras la intervención quirúrgica -de forma ambulatoria- en el hombro derecho en el hospital «Frank País» que dirigía todavía el profesor Rodrigo Alvarez Cambras.
Vargas, por ser menor de edad, estuvo acompañada de su madre en la República Checa mientras era monitoreada por la dirección del equipo nacional cubano para evaluar sus avances.Dicho contrato fue suspendido tras la sanción de cuatro años que le fue impuesta. El federativo cubano Ariel Saínz comentó entonces que la jugadora no estaba exenta de volver a la preselección nacional una vez que tuviera el alta médica. En ese tiempo ni Vargas ni sus familiares hicieron declaraciones públicas. Entonces, con el amparo familiar, retornó a Europa con destino Rusia.
Posteriormente se trasladó a Suiza, donde formalizó su estatus de Refugiada política para poder desvincularse legalmente de la federación de su país natal y continuar su carrera como jugadora profesional por cuenta propia, de acuerdo a un contenido de la IA. Y así jugó con un club local Volero Zúrich en enero de 2018 que anunció su contratación por varias temporadas. Fue en este periodo en la liga suiza donde logró llamar la atención del Fenerbahçe de Turquía, club que la ficharía poco después y cambiaría el rumbo de su carrera profesional pese a los intentos de Serbia de reclutarla. La historia posterior de éxito, toda una novela turca, es ya conocida.





