Un electricista de Illinois que quedó atrapado durante horas dentro de un enorme cartel situado a unos 130 pies —casi 40 metros— de altura grabó mensajes de despedida dirigidos a su esposa y sus hijos cuando comenzó a temer que no sobreviviría a las condiciones de calor y falta de ventilación.
A.J. Gow realizaba labores de mantenimiento el 21 de julio en un cartel elevado próximo a la intersección de Lorenzo Road y Southwest Frontage Road, en Wilmington, aproximadamente 60 millas al suroeste de Chicago, cuando el equipo utilizado para acceder a la estructura dejó de funcionar correctamente.
Gow trabajaba con otro empleado utilizando una plataforma elevadora telescópica. Debido al fuerte calor, pidió a su compañero que descendiera para buscar agua y un ventilador. Una vez abajo, el mecanismo no logró elevar nuevamente la plataforma hasta donde se encontraba Gow.
El trabajador quedó entonces solo dentro de la estructura cerrada del cartel, sin una vía sencilla para bajar y con temperaturas cada vez más difíciles de soportar.
Según relató posteriormente, al principio pensó que la avería se resolvería en poco tiempo. Pero las horas fueron pasando y comenzó a sufrir los efectos del calor y la deshidratación. Cuando su estado empeoró, pidió que llamaran a los servicios de emergencia.
El Wilmington Fire Protection District recibió el aviso poco antes de las 2:00 de la tarde. Los bomberos encontraron a Gow dentro de la parte superior de la estructura, aproximadamente a 130 pies sobre el suelo.
Entonces surgió un problema adicional: los equipos disponibles localmente no alcanzaban la altura necesaria. Las escaleras del departamento podían llegar aproximadamente a 100 pies, unos 30 menos de los necesarios para acceder de forma segura al trabajador.
Mientras los equipos de emergencia buscaban una solución, Gow comenzó a pensar que podía morir allí.
El electricista decidió utilizar su teléfono para grabar mensajes destinados a su esposa y sus hijos. No sabía si alguien tendría que entregarles aquellos videos después de su muerte, pero quería dejarles unas últimas palabras en caso de no conseguir salir.
La operación requirió localizar otra plataforma con alcance suficiente. Finalmente se consiguió un equipo de mayor altura procedente del área de Joliet, mientras la Policía Estatal de Illinois colaboró para facilitar el traslado y acceso del vehículo de rescate.
Después de varias horas atrapado, los rescatistas consiguieron llegar hasta Gow y sacarlo de la estructura. El trabajador sobrevivió y posteriormente pudo regresar a su empleo.
Su historia volvió a recibir atención nacional varias semanas después, cuando relató públicamente qué había ocurrido durante aquellas horas y reveló la existencia de los mensajes de despedida.
Gow explicó que la experiencia modificó algunas de sus prácticas laborales. Ahora procura permanecer dentro de la cesta de la plataforma elevadora durante determinados trabajos para reducir el riesgo de quedar aislado si vuelve a producirse una avería semejante.
El incidente, pese a su desenlace favorable, dejó expuesta una dificultad frecuente en rescates industriales: la altura de determinadas estructuras puede superar ampliamente la capacidad de las escaleras convencionales de los departamentos de bomberos locales, lo que obliga a buscar maquinaria especializada mientras una persona permanece en una situación potencialmente peligrosa.
Para Gow, esas limitaciones tuvieron una dimensión mucho más personal. Durante varias horas estuvo convencido de que las grabaciones de su teléfono podían convertirse en el último mensaje que escucharían su esposa y sus hijos.
Fuentes:
CBS Chicago: Contractor rescued from 130-foot sign
People: Electrician recorded goodbye messages while trapped





