Según NBC News, funcionarios estadounidenses creen que el régimen podría caer a finales de año, pero esa línea de tiempo no sería lo suficientemente rápida para el presidente.
Hasta este momento, Cuba no contaba con un mecanismo formal, regulado y transparente para abandonar la nacionalidad por decisión propia. La nueva legislación organiza el proceso, pero establece requisitos estrictos y un sistema de control estatal.