La actriz cubana Leidis Díaz denunció este martes la inacción de las autoridades tras un robo en su vivienda.
Según expuso la intérprete de populares telenovelas como Cuando el amor no alcanza y Tan lejos y tan cerca, a través de sus historias en redes sociales, llamó en varias ocasiones a la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) para denunciar el robo, pero nadie acudió a su vivienda.
“Como dijo Ray Fernández: ‘Lucha tu yuca, taíno’”, dijo, porque la PNR “solo responde al llamado de las cazuelas”.
La artista se mostró desconcertada tras ver que, pese al susto que vivió, “la PNR nunca apareció” porque “no tienen combustible en esta zona”, pese a que sí lo tienen para reprimir cada vez que la población protesta desesperada en las calles contra la grave crisis que atraviesa el país.

“A las cinco y pico de la madrugada cogí a un tipo en la ventana de mi cuarto tratando de robarse el ventilador recargable que estaba encima de la mesita de noche. Ya se había robado otro más pequeño, que estaba cerca de la ventana. Enseguida fui a llamar a la policía. Hace una hora y 40 minutos de esa llamada y nadie ha venido”, escribió en un primer mensaje.
“Llamé nuevamente al operador y le expliqué que ese hombre podía estar aún el patio, que nos ayudara y me dijo: ‘Hay que esperar’.
¿A qué tengo que esperar? ¿A qué me robe el motor del agua? ¿A qué termine de robar? ¿A qué le dé por entrar a mi casa? Aquí estoy como Mariana Grajales, machete en mano, esperando para poder abrir la puerta de mi patio y ver qué otros estragos hizo el ratero”, denunció indignada en un segundo texto antes de confirmar, horas después, que nadie aparecería.

Según el más reciente informe del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC), durante el mes de junio la inseguridad ciudadana continuó agravándose en Cuba y se consolidó como la tercera mayor preocupación de la población, solo por detrás del deterioro de los servicios públicos y de la crisis alimentaria.
De acuerdo con datos del OCC citados por CubaNet, la organización documentó 141 protestas y denuncias durante el mes, frente a las 129 registradas en mayo, un incremento que atribuye al agravamiento de la crisis económica, a los prolongados apagones y al deterioro de las condiciones de vida.
En un contexto marcado por el aumento de los delitos comunes y la percepción de una menor capacidad del Estado para contener la criminalidad, el país mantiene un “patrón de violencia, impunidad y desprotección” que afecta a amplios sectores de la sociedad.

A lo largo del sexto mes del año, el observatorio registró 44 denuncias de robos, asaltos, saqueos a viviendas, hurtos y estafas, dos más que el mes anterior.
El informe precisa que, ante la escasez de combustible y el deterioro del transporte, se han convertido en objetivos cada vez más frecuentes de la delincuencia: motorinas, triciclos eléctricos, bicicletas y automóviles particulares, así como paneles solares, combustible, aceite dieléctrico y otros insumos energéticos.
Por otro lado, según las cifras del OCC, la violencia dejó un saldo de al menos 27 personas fallecidas durante junio y nueve desaparecidas, que, si bien es menor que el de mayo, evidencia un elevado nivel de conflictividad social.





