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Cine y TV

Nicanor festeja sus “Quince”. Actores hablan de la serie y de Eduardo del Llano

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Cortos de Nicanor nro. 15

Como “quince escalones de una saga que nunca imaginamos tendría larga vida” definió el actor Luis Alberto García la exitosa serie de “Los Nicanor”, escrita y dirigida desde siempre por quien desde hace años debería haber sido merecedor – YA – del Premio Nacional del Humor en Cuba: Eduardo del Llano.

Desde aquel humeante café Monte Rouge que se colaba en una cafetera presto a ser vertido en una taza y llevado a los labios de Nicanor O´Donnell (Luis Alberto García), un acto que fue interrumpido por un timbre y por una “frase histórica”: Buenas Días (…) venimos a instalarle los micrófonos, mucho ha transcurrido.

Con el tiempo, vimos manos indecisas para votar y gente intrigada por saber qué significa votar NO (Intermezzo); defender un meteorito a capa y espada (Brainstorm); un viajero en busca de la Épica que conoce a Virgilio Piñera en una Habana que respira Revolución por todos los poros; parejas insatisfechas y consoladores (High Tech); un extranjero que quiere comprar Cuba de cabo a rabo (Dominó); un director de cine robando en casa de un reguetonero (Rállame la Zanahoria) y otros muchos cortos más hasta completar 15 nicanorazos, sin saber muchos de nosotros que hemos sido protagonistas de una SERIE (en mayúsculas) que resume lo mejor del humor cubano en su más apoteósica realidad. O irrealidad, pudiera decirse.

La genialidad de Del Llano, la genialidad de su Nicanor – con buena dosis de “culpa” para ese actor que responde al nombre de Luis Alberto García – se debe quizás también al hecho de que Nicanor nació con ese “aché de lo prohibido”; el hombre para el que no se escatimaron esfuerzos en ser llevado desde Pinar del Río a Guantánamo “a bordo” de un CD o una memoria USB; escondido en el bajo de un pantalón o en los calzoncillos; dentro de un ajustador o con contraseña en la computadora. El héroe que en sus inicios fue visto en algunas casas a puertas cerradas y en el televisor con el volumen bien bajito.

De aquel temor inicial por un proyecto inseguro y peligroso, trabajar bajo las órdenes de Del Llano en “los Nicanor” se ha convertido en una especie de rito y/o en rigor actoral indispensable si se quiere tener un buen resumé a mano dentro de Cuba.

A propósito de “Los Quince de Nicanor” Cuballama conversó con varios de los actores que participaron en esta última entrega.

En las palabras de cada uno de los cuatro “entrevistados” queda reflejado el agradecimiento y el honor que representa para ellos haber formado parte aunque sea una vez – o todas, como Luis Alberto – de esta piezas antológicas del audiovisual cubano, filmadas y producidas a pecho, sin salario en ocasiones, con temores – Monte Rouge – ; con miles de limitantes y contratiempos detrás, en lo que a no dudarlo es el escape crítico-social y humorístico más completo en muchas décadas de la cinematografía cubana.

Porque como bien reza la letra de la canción… “Cada uno de nosotros lleva dentro un Nicanor“.

Nicanor 15 Cuba

Foto: Luis Alberto García / Página de Facebook

Luis Alberto García

Los 15 de Nicanor Lo evidente: Nicanor y Rodríguez ya peinan canas y acusan desórdenes en sus presiones arteriales. Son ahora “turbotembas”. Y ahí entra de fondo la “milanésica” estrofa acerca del “ implacable, el que pasó”. La experiencia: quince escalones de una saga que nunca imaginamos tendría larga vida. Por el camino, de un lado, incomprensiones, presiones, censuras que luego se suavizaron ante nuestra terquedad en seguir haciéndolos, sospechas, suspicacias y castigos disfrazados, las críticas cariñosas o agresivas de los que no gustan de ese tipo de humor y un par de traiciones. Del otro, la solidaridad, el gesto y la frase cómplices, el apoyo de los seguidores dentro y fuera de las fronteras, una legión de ciudadanos de otros países que se montaron en la guagua, las risas de todos ellos y las nuestras, el aporte de todos los que integraron los equipos de rodaje ( no ya de cine pobre sino de cine indigente) para dejar constancia de la vida de los cubanos en estos años duros. El saldo: en lo personal, haberme codeado con muchos de los mejores actores y actrices que residen en Cuba, mantener una intensa ( y en ocasiones tensa) porfía intelectual con un creador muy raro pero sobrado de talento con la pluma, que responde al nombre de Eduard Eduardovich Del Llanovski y asistir a su despliegue como cineasta, tener a Frank Delgado de carnal una vez más, cuidar de Néstor y él de mí y que Nicanor sea el personaje por el que probablemente un poco de gente me conozca por esos mundos de “Extranjia” o el que más me acercó a los jóvenes de ahora, de mañana. Y cerciorarme de que definitivamente siento predilección por el arte transgresor. Ese que cuestiona y pone en solfa todo lo que me parece que anda mal y arranca máscaras y quita maquillajes. Lo inquietante: será el 15 el último, como insiste en advertir su director y creador? Habiendo tanto terreno fértil y tanto abono para más? En el pueblo hay muchos Nicanores.

Osvaldo Doimeadiós 

Polémico, irreverente, incómodo y todo lo que tú quieras pero definitivamente divertido, así nos ha acostumbrado Eduardo del Llano y su equipo a esperar de cada uno de los episodios de la saga de Nicanor. Esta vez, para mi suerte, estoy en el número quince compartiendo con un elenco de lujo: Luisito, para mí el más grande de mi generación, Nestor quien ha ensanchado su espectro interpretativo con el decursar de la saga, Mayito el actor perfeccionista que tanto admiro, Carlitos Gonzalvo ( el hermano) que puede lidiar en cualquier género y Ana Chely una joven y talentosa actriz, que por demás integra el mejor grupo de humor que tenemos en el país. Compartir con estos amigos entrañables, con los que están detrás del sonido y las cámaras en cada una de las especialidades y hablar y discutir sobre nuestros destinos personales o el de la nación y además pasarla maravillosamente bien, ¿qué más se puede pedir…?

Carlos Gonzalvo 

Que te llamen para filmar un Nicanor siempre es un Regalo por todo lo que Representa para muchas personas en este país esas historias, pero lo más importante para mí en este, fue poder trabajar con un elenco de actores a los que admiro y Respeto muchísimo, de corazón te digo que estar al lado de ellos es en Realidad el mayor Regalo y eso se lo voy agradecer siempre a Eduardo.

Mario Guerra

No esperaba ser invitado al último de los Nicanores. Tampoco me sorprendió tanto. Una “tranca” el personaje. Fuimos construyéndolo, Eduardo y yo.No sé si bien. No importa. Lo que importa es que no me dio una de las crisis de risa que padezco. Ha sido uno de los días más alegres en mucho tiempo (el del rodaje). Tener colegas que puedan hacer eso, no tiene precio, de verdad. Al día siguiente amanecí ríendo solo, a carcajadas.

pd. casi a punto de publicar esta pequeña nota, se apareció Rodríguez – Nestor Jímenez – para dejar constancia escrita de su trabajo en la serie y a favor de Eduardo del Llano. Sin dudas, hablar de los Nicanor, sin mencionar el trabajo de Rodríguez era una absoluta locura. 

Nestor Jiménez

…En fin me acaba de llamar Luis Alberto. Mi querido primo Luisito ….Y me pidió que escribiera unas líneas ..unas palabras … algo ….sobre mi experiencia con “LOS CUENTOS DE NICANOR“. Él sabe que no me gusta mucho sentarme a escribir , pues soy un poco vago para esos menesteres. A pesar de esto no me pude negar a complacer tal petición. Recuerdo cuando Luisito me llamó para saber si estaba dispuesto a asumir el rol de Rodriguez en un cuento de Eduardo Del Llano, que se llamaba MONTE ROUGE y que iba a ser dirigido por el propio Eduardo. Le dije que sí, creo que sin leerlo antes. Solo pensé, “donde esté El Luiso… y él me invite, ahí estaré”. A Eduardo ya lo conocía por su literatura y por ser parte del grupo humorístico NOS Y OTROS. Ya eran dos cosas que me atraían, que me daban confianza de que eso iba a ser un éxito o por lo menos iba a gustar mucho. Así que acepté… y “hasta el sol de hoy”. Solo le dije a Eduardo cuando terminamos de rodar MONTE ROUGE ¡Quiero ser siempre “ Rodriguez “ …y ¡!! Aceptó “” ¡!! jajajajaa. Y aquí estoy… feliz de poder ser parte de esta saga. Feliz de estar realizando algo que el público te agradece infinitamente y que te pide que se “hagan más “. Feliz por contar de contraparte a Luis Alberto García. De poder trabajar al lado de excelentes actores cubanos cada vez que se filma una historia. Ha sido un privilegio, algo de lo que, estoy seguro, cualquier actor estaría orgulloso de estar en nuestro lugar. Gracias Eduardo por permitirme estar en tu equipo! Han sido buenos años a pesar de los sacrificios !!!


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