La victoria parecía segura para el doble campeón olímpico, quien previamente había retenido el título al vencer al ghanés-británico Isaac Dogboe y al japonés Satoshi Shimizu.
Este hecho establece un precedente y una alerta. Una alerta para miles de cubanos que han entrado en los Estados Unidos y que una vez que obtienen la residencia viajan a la isla, llevando dinero desde su país de residencia a Cuba.
Miami-Dade, un condado que agrupa la mayor parte de la comunidad cubana en el exilio de los Estados Unidos y del mundo, enfrenta cada día más un reto significativo.