Cuba se quedó a oscuras la noche del 11J — y el primer ministro admitió que no había «casi combustible» para encender las plantas.
Cuba eligió la peor noche posible para quedarse a oscuras. El viernes 10 de julio, horas antes del quinto aniversario del 11J, el sistema eléctrico colapsó por cuarta vez en 2026. El sábado 11 de julio, mientras el régimen pedía no conmemorar las protestas de 2021, la isla amaneció sin luz. El primer ministro dijo que trabajaban «casi sin combustible.» Los cubanos respondieron con cacerola
A las 4:30 de la tarde del viernes 10 de julio, el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba sufrió su cuarta desconexión total en lo que va de 2026 — la décima en menos de cuatro años, desde el primer colapso del 27 de septiembre de 2022. El detonante fue la salida de la Unidad 6 de la termoeléctrica de Nuevitas, en Camagüey, que provocó una reacción en cadena que derribó toda la red nacional.
No era un momento cualquiera. Ocurrió dos días antes del quinto aniversario del 11 de julio de 2021, cuando miles de cubanos salieron a las calles en las protestas más grandes desde la revolución. El régimen llevaba semanas en alerta máxima anticipando el aniversario. Y el sistema eléctrico se cayó de todas formas.
La recuperación fue lenta y agónica. El primer ministro Manuel Marrero la describió como «muy dura» y reconoció públicamente que avanzaba «casi sin combustible para energizar las plantas.» La Unión Eléctrica (UNE) fue reconectando «microsistemas» priorizando hospitales y centros de abasto de agua. El domingo 12 por la mañana, a las 6:30, la UNE anunció la reconexión completa del SEN — pero más del 55% del país seguiría con cortes durante el horario pico.
En el punto más crítico del apagón, solo el 12.9% de los clientes de La Habana — una ciudad de 1,7 millones de habitantes — tenía electricidad. Ese suministro se concentraba en hospitales, centros de agua potable y otras instalaciones vitales. El resto de la capital: oscuridad.
Los números del sistema cuentan la historia mejor que cualquier discurso oficial. El miércoles 8 de julio, tres días antes del colapso del 10, el déficit de generación había alcanzado 2.341 MW — récord histórico absoluto, equivalente a casi tres cuartos de Cuba en apagón simultáneo en hora pico. El ministro de Energía, Vicente de la O Levy, respondió a la crisis con una declaración que resumió la parálisis del régimen: «Aquí no se rinde nadie.» No anunció inversiones. No presentó soluciones estructurales.
Díaz-Canel, por su parte, pidió «organizar mejor» los apagones.
La Guiteras: 17 averías en 2026
La central termoeléctrica Antonio Guiteras, la más importante del país, es el símbolo más claro del deterioro del sistema. En lo que va de 2026, ha salido del sistema 17 veces. Su eventual entrada en operación durante la reconexión del fin de semana aportó unos 200 MW — relevantes pero insuficientes para sostener la demanda nacional de 3.200 MW frente a una generación disponible de apenas 1.473 MW.
Cuba tiene 16 unidades termoeléctricas. Siete estaban fuera de servicio por averías o mantenimiento durante el colapso del 10 de julio. Las que funcionan lo hacen con décadas de sobreexplotación y sin las inversiones necesarias. Analistas independientes estiman que restaurar el sistema costaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares. El régimen, en ese mismo período, invirtió en hoteles de lujo.
El apagón del 10 de julio no llegó al vacío. Llegó sobre un país que en junio había registrado 253 manifestaciones — récord histórico desde que la ONG Cubalex comenzó a documentar protestas en 2022. El 19 de junio se registraron 31 protestas en un solo día. En total, Cubalex documentó 319 eventos represivos en junio, incluyendo hostigamientos y detenciones arbitrarias, en paralelo a las manifestaciones.
La noche del 11 de julio — aniversario exacto del 11J de 2021 — hubo cacerolazos en Guanabacoa, La Habana Vieja, Alamar y La Hata. La presencia policial fue inmediata. El actor Luis Alberto García publicó desde Facebook: «¿Tres días y tres noches seguidos sin electricidad?» Un residente del Malecón le dijo a la AFP: «Nos hemos acostumbrado a vivir sin corriente, a quedarnos aquí hasta la una, dos, cuatro de la mañana. A veces amanecemos aquí mismo.»
El régimen atribuye la crisis al «bloqueo petrolero» de Estados Unidos — una restricción real pero que no explica por sí sola el colapso. Cuba lleva décadas sin invertir en sus termoeléctricas. La central Guiteras tiene 17 averías en 7 meses. El sistema colapsó 10 veces en menos de 4 años. Ningún embargo explica eso. Lo que sí lo explica es que el régimen prefirió construir hoteles mientras las plantas envejecían.
Pedro Martínez, mensajero habanero de 63 años, lo dijo a la AFP con la claridad que el régimen evita: «La población no puede más. Hemos alcanzado un nivel de estrés insostenible.»
FUENTES UTILIZADAS:
Diario de Cuba, «Con la Guiteras en marcha, queda reconectado el débil sistema eléctrico de Cuba», https://diariodecuba.com/cuba/1783846200_67945.html
Infobae, «Tras el apagón nacional, Cuba reconectó el sistema electroenergético pero más de la mitad del territorio sufrirá nuevos cortes», https://www.infobae.com/america/america-latina/2026/07/12/tras-el-apagon-nacional-cuba-reconecto-el-sistema-electroenergético-pero-mas-de-la-mitad-del-territorio-sufrira-nuevos-cortes/
AFP / El Universal, «Lenta y compleja recuperación eléctrica en Cuba tras registrarse un nuevo apagón masivo», https://www.eluniversal.com/internacional/237151/lenta-y-compleja-recuperacion-electrica-en-cuba-tras-registrarse-un-nuevo-apagon-masivo



















