La política exterior del régimen cubano despide a uno de sus representantes más longevos. Este lunes se confirmó el deceso de Raúl Roa Kourí, un veterano funcionario que consagró más de tres décadas de su vida al servicio diplomático del castrismo. Su partida ocurre apenas unos días antes de que celebrara su nonagésimo cumpleaños, cerrando de forma definitiva un extenso ciclo dentro de la oficialidad de la isla.
El fallecido era el único hijo del histórico Raúl Roa García, el hombre que ocupó el mando de la cancillería de Cuba desde 1959 hasta 1976. Conocido por el aparato estatal como el «Canciller de la Dignidad», su padre se consolidó como uno de los intelectuales más representativos en la etapa fundacional de la Revolución.
La noticia de esta pérdida circuló rápidamente a través de las plataformas digitales. Juan Antonio Fernández Palacios, actual representante diplomático del gobierno cubano ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea, fue uno de los primeros en hacer eco del suceso. A través de sus redes, el embajador dedicó unas palabras en honor a la trayectoria del exfuncionario: «Consternado por la triste e inesperada noticia del fallecimiento de Raúl Roa Kouri. Lo recordaremos como el intelectual y diplomático sagaz, verbo culto y mente brillante. De él aprendimos en las tribunas de la ONU, desde Nueva York a Ginebra. Condolencias profundas».
Consternado por la triste e inesperada noticia del fallecimiento de Raúl Roa Kouri.
— Juan Antonio Fernández Palacios (@JuantonioFdez) July 13, 2026
Lo recordaremos como el intelectual y diplomático sagaz, verbo culto y mente brillante.
De él aprendimos en las tribunas de la ONU, desde Nueva York a Ginebra.
Condolencias profundas. pic.twitter.com/qV8KtyRwJh
De igual manera, la confirmación llegó por parte de la Cátedra Honorífica «Raúl Roa García», adscrita al Instituto Superior de Relaciones Internacionales. La junta directiva de esta institución, que paradójicamente presidía el propio Roa Kourí en sus años de retiro, emitió un comunicado institucional calificando el hecho como una «pérdida sensible para la diplomacia cubana y para todos quienes tuvimos el privilegio de conocer su ejemplar vocación de servicio, su integridad, su sabiduría y su permanente compromiso con la preservación y difusión del pensamiento y la obra de Raúl Roa García».
Nacido en la capital cubana el 9 de julio de 1936, Roa Kourí edificó una larga hoja de servicios amparada por el gobierno de La Habana. El cargo más extenso y visible de su trayectoria fue su designación como embajador ante la Organización de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York, escaño que ocupó durante 14 años ininterrumpidos. Su presencia diplomática también se hizo sentir como jefe de misión en capitales estratégicas como París, Praga, Roma, Brasilia, Ciudad de México y Santiago de Chile. En las altas esferas administrativas del Estado, ejerció como viceministro de Relaciones Exteriores, embajador ante la Santa Sede y secretario permanente encargado de los asuntos del fenecido Consejo de Ayuda Mutua Económica.
Fuera de los salones de negociación, poseía una sólida formación intelectual avalada por el dominio de cinco idiomas: español, inglés, portugués, francés e italiano. Esta erudición lo llevó a incursionar activamente en el ámbito periodístico, convirtiéndose en un colaborador frecuente de publicaciones emblemáticas en la isla como la revista Bohemia, La Gaceta de Cuba, Casa de las Américas y Opus Habana, además de plasmar su firma en los periódicos Revolución y El Mundo.
En el terreno literario, dejó una herencia de varios volúmenes que reflejan su visión del mundo político. Entre sus obras publicadas destacan La Batalla en Ginebra de 1989, el libro En el Torrente, galardonado con el Premio Casa de las Américas en 1999, y Memoria de Mundos Varios, lanzado en el año 2012.



















