Ninguna está hablando de geopolítica. Ninguna menciona el embargo, ni a Biden, ni a Trump, ni a los «grupos subversivos» que aparecen en el noticiero estatal como explicación de todo lo que falla. Las dos hablan de comida, de luz, de dignidad básica. De lo que cualquier gobierno en cualquier parte del mundo tiene la obligación de garantizar.
El gobierno de Estados Unidos sancionó a las dos principales empresas del sector energético cubano — CUPET y la Unión Eléctrica — y bloqueó un acuerdo por el que Vanguard Energy, empresa de Florida, iba a enviar 250,000 barriles de gasolina y diésel a la isla. El régimen respondió con ataques personales a Marco Rubio y acusaciones de que las sanciones son un "pretexto" para una intervención militar.
El barco giró. No hay comunicado oficial, no hay explicación, no hay fecha de sustituto. En Cuba eso solo puede significar una cosa: más horas sin luz.
Cuando el 70% de un país queda sin electricidad al mismo tiempo, ya no es una falla del sistema sino su colapso. Cuba rompió esta semana su propio récord de apagones simultáneos, con déficits que superan los 2.000 megavatios, operaciones quirúrgicas suspendidas, el Ballet de La Habana sin Grand Prix y un turismo en caída libre mientras el régimen viaja a China a ver fábricas de autos eléctricos.
México envía su sexto barco de ayuda humanitaria a Cuba desde febrero de 2026, acumulando más de 3.125 toneladas de alimentos, medicinas y paneles solares. La presidenta Claudia Sheinbaum desafía la presión de Trump con una declaración escueta pero firme: "Vamos a seguir", mientras la isla enfrenta apagones de hasta 25 horas y 96.000 pacientes esperan cirugía.
Cuba enfrenta una crisis sostenida marcada por apagones, escasez de alimentos y deterioro de servicios básicos, mientras el gobierno atribuye el escenario a la presión de Estados Unidos. En paralelo, el país aparece como referencia en análisis geopolíticos sobre estrategias de desgaste económico aplicables a otros escenarios como Irán, en un contexto donde se cruzan tensiones internas y externas.
La UNE proyectó para este martes un déficit de 1,990 MW que dejará sin electricidad al 61% del país en el horario pico. En La Habana los apagones superaron las 18 horas; en otras provincias, las 20 horas consecutivas. Una grave avería en la termoeléctrica Antonio Guiteras amenaza con empeorar la crisis energética en Cuba, donde los apagones ya superan las 20 horas diarias en varias provincias. La Unión Eléctrica mantiene proyecciones críticas mientras crece el temor a un nuevo colapso del sistema.
El hombre aparece hurgando en una caja, agarrando algo que no se sabe qué es y se lo lleva a la boca para comer. No es el primero en ser captado así, y eso lo hace más devastador.
Recientemente el presidente Donald Trump aseguró que “algo va a pasar con Cuba muy pronto” y que su administración podría “hacer lo que tenga que hacer”, sin descartar tanto el resultado de las negociaciones como a medidas más contundentes.