La resolución publicada en la Gaceta no pone la corriente en USD, pero sí actualiza un esquema de contratación solar que favorece a quien tenga divisas.
Aunque el Gobierno anunció que el Sistema Eléctrico Nacional quedó restablecido tras el colapso que dejó a oscuras a La Habana y varias provincias del occidente, entre la población el anuncio no genera alivio ni sorpresa. Con apagones diarios, protestas recurrentes y un deterioro estructural que ya nadie oculta, los cubanos sienten que cada reconexión es solo un respiro breve en una crisis que parece eterna. La confianza, perdida hace años, no vuelve con un parte técnico.
Un nuevo colapso del Sistema Eléctrico Nacional dejó a oscuras a La Habana y gran parte del occidente cubano, en otro episodio de una crisis energética que se repite desde hace dos años y que evidencia el deterioro estructural de la red y la falta de combustible.
El juicio está relacionado con la agresión sufrida el 7 de enero de 2024, en el reparto Abel Santamaría —El Sala’o— de Santiago de Cuba, por un joven liniero de la Unión Eléctrica.
Que en esta ocasión no haya que lamentar víctimas es un alivio. Pero el humo que ayer se elevó sobre los techos de San Juan de Dios es recordatorio tangible de que cada apagón prolongado trae consigo una cadena de decisiones de alto riesgo.
Cuba enfrenta una crisis energética sin precedentes mientras se prepara para la inminente llegada del huracán Rafael.
La Unión Eléctrica moviliza equipos y linieros...
La población cubana, como cada día, continúa lidiando con largos apagones y una creciente frustración. Curiosamente en Holguín, provincia donde se encontraba de visita el designado a dedo, no se fue la corriente.
Aun y cuando no hay nada que celebrar cuando el país está en crisis y la gente no puede ni siquiera conservar sus alimentos, otros no pueden dormir, y miles son picados por los mosquitos, la Unión Eléctrica publicó varios post bien triunfalistas. La actitud de la Unión Eléctrica ha sido percibida como desconectada de la realidad, lo que ha intensificado las críticas hacia la gestión del sistema energético en Cuba.
La crisis energética en Cuba es un reflejo de un problema estructural más profundo que requiere cambios fundamentales en el modelo económico y político de la isla.