Los cacerolazos volvieron a escucharse en Cuba. En Marianao, vecinos del reparto Zamora protestaron tras varios días con apagones de hasta 21 horas y falta de agua. En Santiago de Cuba, residentes de Micro 2 denunciaron más de diez días sin electricidad por un transformador roto. Las protestas forman parte de una oleada nacional de malestar por la crisis energética.
La madrugada del jueves, media Cuba se quedó a oscuras tras una desconexión parcial que afectó desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo. Brigadas de la Unión Eléctrica trabajaron sin pausa para restablecer la red provincia por provincia, mientras Granma, Santiago y Guantánamo permanecían en microsistemas de isla. El esfuerzo humano es real, pero el problema de fondo sigue intacto: Cuba no tiene diésel, no tiene fueloil y en lo que va de 2026 apenas dos buques tanqueros han descargado combustible en la isla.
A las 06:09 ocurrió una caída parcial del sistema desde la provincia de Ciego de Ávila hasta Guantánamo. La disponibilidad del SEN a las 06:30 horas es de 636 MW, la demanda 2420 MW con 1790 MW afectados. En estos momentos se encuentra en proceso de restablecimiento la zona afectada.
La UNE proyectó para este martes un déficit de 1,990 MW que dejará sin electricidad al 61% del país en el horario pico. En La Habana los apagones superaron las 18 horas; en otras provincias, las 20 horas consecutivas. Una grave avería en la termoeléctrica Antonio Guiteras amenaza con empeorar la crisis energética en Cuba, donde los apagones ya superan las 20 horas diarias en varias provincias. La Unión Eléctrica mantiene proyecciones críticas mientras crece el temor a un nuevo colapso del sistema.
La resolución publicada en la Gaceta no pone la corriente en USD, pero sí actualiza un esquema de contratación solar que favorece a quien tenga divisas.
Aunque el Gobierno anunció que el Sistema Eléctrico Nacional quedó restablecido tras el colapso que dejó a oscuras a La Habana y varias provincias del occidente, entre la población el anuncio no genera alivio ni sorpresa. Con apagones diarios, protestas recurrentes y un deterioro estructural que ya nadie oculta, los cubanos sienten que cada reconexión es solo un respiro breve en una crisis que parece eterna. La confianza, perdida hace años, no vuelve con un parte técnico.
Un nuevo colapso del Sistema Eléctrico Nacional dejó a oscuras a La Habana y gran parte del occidente cubano, en otro episodio de una crisis energética que se repite desde hace dos años y que evidencia el deterioro estructural de la red y la falta de combustible.
El juicio está relacionado con la agresión sufrida el 7 de enero de 2024, en el reparto Abel Santamaría —El Sala’o— de Santiago de Cuba, por un joven liniero de la Unión Eléctrica.
Que en esta ocasión no haya que lamentar víctimas es un alivio. Pero el humo que ayer se elevó sobre los techos de San Juan de Dios es recordatorio tangible de que cada apagón prolongado trae consigo una cadena de decisiones de alto riesgo.
Cuba enfrenta una crisis energética sin precedentes mientras se prepara para la inminente llegada del huracán Rafael.
La Unión Eléctrica moviliza equipos y linieros...
La población cubana, como cada día, continúa lidiando con largos apagones y una creciente frustración. Curiosamente en Holguín, provincia donde se encontraba de visita el designado a dedo, no se fue la corriente.