El Sistema Electroenergético Nacional de Cuba sufrió una desconexión total el domingo por la noche, el sexto colapso de alcance nacional en lo que va de 2026. El apagón llegó apenas 24 horas después de una caída en el occidente que había dejado sin electricidad a unos 4,5 millones de personas.
Cuba sufrió un nuevo colapso de su Sistema Electroenergético Nacional cuando las autoridades intentaban restablecer el servicio tras el apagón ocurrido la noche anterior. La Unión Eléctrica atribuyó la segunda desconexión en menos de 24 horas a fluctuaciones y condiciones meteorológicas que afectaron la red y provocaron la salida de unidades generadoras que ya estaban funcionando.
Roberto Morales Ojeda reconoció la existencia de denuncias por conductas indebidas de funcionarios y trabajadores vinculados a los servicios básicos en Cuba. El dirigente afirmó que “cuatro o cinco” casos empañan el esfuerzo de la mayoría, pero no precisó cuántas investigaciones están abiertas. Sus declaraciones llegan después de que la UNE iniciara una pesquisa contra dos linieros en Calabazar.
Un intenso cacerolazo se registró este lunes en La Habana Vieja en medio de un apagón, según un video difundido por un comunicador independiente. La jornada tenía un déficit eléctrico pronosticado de 2.130 megavatios para el horario pico nocturno.
La principal central térmica del país dejó de generar a la 1:07 de la madrugada del domingo por un salidero en el economizador. Es su salida número 20 en lo que va de 2026 y dejó a más del 65 % de la isla a oscuras en el horario pico, justo el Día de la Rebeldía Nacional.
El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) sufrió su quinto colapso total este martes, dejando a Cuba en absoluta oscuridad por tercera vez en apenas ocho días.
El viernes 10 de julio a las 4:30 PM colapsó por cuarta vez en 2026 el Sistema Electroenergético Nacional de Cuba. El país amaneció a oscuras el 11J — quinto aniversario de las protestas más grandes desde 1959. Solo el 12.9% de La Habana tenía luz. El primer ministro Manuel Marrero admitió que la recuperación avanzaba "casi sin combustible." En junio, Cuba había registrado 253 protestas — récord histórico según Cubalex.
Los cacerolazos volvieron a escucharse en Cuba. En Marianao, vecinos del reparto Zamora protestaron tras varios días con apagones de hasta 21 horas y falta de agua. En Santiago de Cuba, residentes de Micro 2 denunciaron más de diez días sin electricidad por un transformador roto. Las protestas forman parte de una oleada nacional de malestar por la crisis energética.
La madrugada del jueves, media Cuba se quedó a oscuras tras una desconexión parcial que afectó desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo. Brigadas de la Unión Eléctrica trabajaron sin pausa para restablecer la red provincia por provincia, mientras Granma, Santiago y Guantánamo permanecían en microsistemas de isla. El esfuerzo humano es real, pero el problema de fondo sigue intacto: Cuba no tiene diésel, no tiene fueloil y en lo que va de 2026 apenas dos buques tanqueros han descargado combustible en la isla.
A las 06:09 ocurrió una caída parcial del sistema desde la provincia de Ciego de Ávila hasta Guantánamo. La disponibilidad del SEN a las 06:30 horas es de 636 MW, la demanda 2420 MW con 1790 MW afectados. En estos momentos se encuentra en proceso de restablecimiento la zona afectada.
La UNE proyectó para este martes un déficit de 1,990 MW que dejará sin electricidad al 61% del país en el horario pico. En La Habana los apagones superaron las 18 horas; en otras provincias, las 20 horas consecutivas. Una grave avería en la termoeléctrica Antonio Guiteras amenaza con empeorar la crisis energética en Cuba, donde los apagones ya superan las 20 horas diarias en varias provincias. La Unión Eléctrica mantiene proyecciones críticas mientras crece el temor a un nuevo colapso del sistema.
La resolución publicada en la Gaceta no pone la corriente en USD, pero sí actualiza un esquema de contratación solar que favorece a quien tenga divisas.
Aunque el Gobierno anunció que el Sistema Eléctrico Nacional quedó restablecido tras el colapso que dejó a oscuras a La Habana y varias provincias del occidente, entre la población el anuncio no genera alivio ni sorpresa. Con apagones diarios, protestas recurrentes y un deterioro estructural que ya nadie oculta, los cubanos sienten que cada reconexión es solo un respiro breve en una crisis que parece eterna. La confianza, perdida hace años, no vuelve con un parte técnico.