La Resolución 16/2026, publicada en la Gaceta Oficial de Cuba el 16 de junio de 2026, actualiza las tarifas de laboratorio para servicios vinculados a la Oficina Nacional de Inspección Estatal (ONIE). Esta medida, que llega tras años de congelamiento de precios, afecta a productores de alimentos y mipymes, quienes dependen de estos análisis para operar y certificar sus mercancías. La actualización busca responder a la necesidad de ajustar costos en un contexto de escasez de insumos y encarecimiento de materias primas.
El gobierno municipal de Camagüey fijó un precio oficial de 70 pesos cubanos por kilogramo de carbón vegetal y organizó la venta a través de las zonas de defensa, para frenar la especulación en el mercado informal.
El Comité Central del Partido Comunista aprobó un paquete de reformas económicas en plena crisis eléctrica. Cuba mira a modelos como Vietnam y China, pero sin tocar el control político del régimen.
Este martes 16 de junio, el dólar marcó 670 pesos cubanos en el mercado informal — diez más que el domingo, cuando ya era récord. El euro llegó a 770. En las ferias, el carbón se vende a 3,500 CUP y el aceite a 1,800. Y el banco estatal Bandec promociona su Tarjeta Tropical en dólares como alternativa a Visa y Mastercard — pero los usuarios reportan que en varios establecimientos "no pasa."
En medio de una crisis energética sin precedentes y apagones interminables, el Gobierno Vasco aprueba una controvertida subvención de 250,000 euros para el desarrollo de La Habana.
Cuba libera el precio del combustible en dólares a partir del 15 de mayo mientras apuesta por una tecnología de termoconversión para refinar su propio crudo. El régimen culpa a Washington; los cubanos pagan la cuenta.
El barco giró. No hay comunicado oficial, no hay explicación, no hay fecha de sustituto. En Cuba eso solo puede significar una cosa: más horas sin luz.
El presidente Donald Trump declaró que EE.UU. no tendrá problemas para ayudar a Cuba, que enfrenta una crisis humanitaria. La presión sobre La Habana se intensifica.
Sherritt International ha decidido no disolver su empresa conjunta en Cuba, lo que podría influir en la economía local. Esta decisión se produce en un contexto de incertidumbre económica.
Cuba enfrenta una crisis sostenida marcada por apagones, escasez de alimentos y deterioro de servicios básicos, mientras el gobierno atribuye el escenario a la presión de Estados Unidos. En paralelo, el país aparece como referencia en análisis geopolíticos sobre estrategias de desgaste económico aplicables a otros escenarios como Irán, en un contexto donde se cruzan tensiones internas y externas.