la académica se negó a subir a la patrulla al no conocer los motivos de su detención, situación que derivó en un violento forcejeo con tres oficiales femeninas. Durante el altercado, fue golpeada en la cara, cabeza y brazos, sufriendo lesiones significativas, incluyendo daños en la articulación del hombro.
Este padre lamentó su hija se viera obligada a emigrar ante “la persistente falta de opciones y de perspectivas para desarrollar una existencia sencillamente normal”.
La comunidad y los familiares de la víctima, que se han presentado como parte civil en el juicio, esperan ansiosamente que la justicia prevalezca, mientras que el debate sobre la ética de las tácticas de defensa en casos de alto perfil continúa en la esfera pública.
El reciente asesinato de una mujer en Santiago de Cuba pone de relieve la necesidad urgente de continuar con los esfuerzos en materia de lucha contra la violencia de género.