La publicación no se limitó en su sarta de improperios. Fue más allá en su desprecio contra los cubanos humildes que pidieron “corriente y comida” y “libertad” y los acusó de vivir al margen de la ley.
Ni las autoridades cubanas ni sus medios oficiales reaccionaron este miércoles a estas determinaciones del COI a pesar de que ocuparon las portadas de los principales espacios deportivos del planeta.