Según los datos recogidos por el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE) de la Oficina Nacional de Estadística e Información, por lo que el “reemplazo poblacional” requeriría que todas las mujeres cubanas en la isla parieran un promedio de 2,1 hijo por cada una.
La única razón para no conocer a Loquímbiri, o Manolito del Vedado, probablemente sea residir fuera de La Habana o visitar muy poco la ciudad. La estampa pintoresca de quien se sabe cantante, locutor y presentador de radio en algún mundo donde habita su mente es imposible que pase desapercibida.
La ola migratoria aumentó de manera drástica desde noviembre pasado, cuando las autoridades de la isla reabrieron sus fronteras y el gobierno de Nicaragua eliminó el requisito de visas para los cubanos.
Sin embargo, lo más importante a nivel psicológico, indica la especialista, “Es que tanto los que emigran como los que se quedan en Cuba deben tratar de lidiar con un proceso de cambios donde el mayor reto será mantener una salud mental lo más estable posible para que no se haga necesario acudir a un profesional en busca de ayuda”.