El litro de aceite para cocinar alcanzó los 4.000 pesos cubanos en Holguín durante agosto, después de costar alrededor de 1.500 en abril. El precio supera el salario mínimo mensual de 3.210 CUP y ha llevado a algunas familias y jubilados a reducir o eliminar su consumo.
Comprar un litro de aceite puede costar ahora más que todo el salario mínimo mensual de un trabajador cubano. Un reportaje realizado en Holguín documentó precios de hasta 4.000 CUP por litro durante agosto, en medio de una fuerte escasez y nuevas medidas administrativas destinadas a intentar controlar el mercado.
La evolución durante los últimos meses muestra la velocidad del aumento. En abril, el precio rondaba los 1.500 pesos. En junio había alcanzado los 2.000.
Para julio ya se vendía alrededor de 3.000 y en agosto llegó a 4.000 pesos, con algunos puntos ofreciendo envases incluso por encima de ese monto. El salario mínimo cubano se encuentra actualmente en 3.210 CUP mensuales. Eso significa que un trabajador que recibe exactamente ese ingreso necesitaría más de un salario completo para adquirir un solo litro de aceite al precio observado en Holguín.
El impacto resulta todavía más evidente entre jubilados. CubaNet entrevistó a un hombre de 71 años que recibe 4.200 pesos mensuales y asegura llevar alrededor de un mes sin utilizar aceite en su cocina.
La situación también ha generado tensiones entre comerciantes y autoridades. El Consejo de la Administración Municipal de Holguín adoptó el 10 de agosto medidas destinadas a limitar márgenes comerciales.
Inicialmente circularon referencias a un precio de 2.200 CUP para el aceite, aunque posteriormente las autoridades aclararon que no se había establecido un precio único obligatorio para la ciudad.
Comerciantes entrevistados sostienen que ellos mismos adquieren el producto al por mayor por montos superiores al precio que las autoridades pretenden considerar razonable. Uno aseguró que paga aproximadamente 3.500 pesos por litro, por lo que venderlo a 2.200 generaría pérdidas.
Varios residentes afirman que la presión sobre los precios ha producido otro efecto: menor exhibición del producto en establecimientos formales y mayor movimiento hacia el mercado informal.
Esos testimonios no permiten establecer por sí solos que exista una relación causal general entre los controles y la escasez, pero reflejan la percepción de consumidores y vendedores.
El aceite es un producto básico dentro de la dieta cubana y se utiliza en preparaciones tan comunes como arroz, huevos, carnes y viandas. La combinación de escasez y aumento de precios obliga a muchos hogares a modificar incluso esas preparaciones cotidianas.
La escalada ocurre además en medio de una inflación prolongada y una creciente distancia entre salarios estatales y precios en mercados privados e informales.
Fuentes
CubaNet y reportes locales sobre precios.





