Se trata de la primera vez que un dirigente del régimen cubano es imputado en Estados Unidos por presuntos actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses.
La visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana ha desatado sorpresa, ironías y especulaciones políticas entre cubanos dentro y fuera de la isla. Mientras medios estadounidenses hablan de presiones y negociaciones directas con el gobierno cubano, analistas y periodistas interpretan el encuentro como un símbolo de los profundos cambios geopolíticos que atraviesa la relación entre Cuba y Estados Unidos en medio de la peor crisis económica y energética de la isla en décadas.
La visita se produjo en el peor momento de la crisis energética y humanitaria de la isla, pero también en el contexto de un histórico giro político en Washington: un presidente estadounidense –Donald Trump– dispuesto a negociar con el régimen cubano pero, al mismo tiempo, amenazando con derrocarlo si no hay cambios profundos.
En un acto marcado por la fragilidad de Raúl Castro y la presión de nuevas sanciones de Trump, el gobierno cubano presentó más de 6 millones de firmas de apoyo.
Ramiro Valdés Menéndez, una de las figuras históricas más relevantes del sistema político cubano, ha desaparecido de la vida política cubana en los últimos...
Miguel Díaz-Canel confirmó que funcionarios cubanos han mantenido conversaciones con el gobierno de Estados Unidos, después de que durante semanas La Habana negara públicamente la existencia de contactos políticos. La admisión llega tras declaraciones previas del propio mandatario y de diplomáticos cubanos que habían descartado cualquier diálogo bilateral.
Denuncias por hospitales sin electricidad, humo tóxico y servicios funerarios colapsados contrastan con llamados a “resistir como Fidel” y la presentación de las Obras Escogidas de Raúl Castro.