Durante la llamada, la tensión escaló rápidamente, especialmente cuando Santos sugirió que había olvidado una cadena con un medallón de San Lázaro en el vehículo y que por eso había decidido contactar al cantante.
Esta invasión no solo significó una violación a la privacidad y seguridad de Mesa, sino que también dejó en evidencia la creciente preocupación por la seguridad en Miami, ciudad donde el cantante reside.
"A Cuba le falta más cubanos como él", dijo Yomil. Recordemos que Boris, organizador del Santa María Music Fest, podría enfrentar hasta 40 años de prisión, por acusaciones que incluyen conspiración para entregar medicamentos adulterados.
A diferencia del primer año de la pequeña, donde madre e hija acapararon los elogios vistiendo trajes de princesas, en esta ocasión volvieron a deslumbrar a los presentes con atuendos que reflejaban todo su flow característico.