"Hogar, dulce hogar": una expresión tan común que, sin embargo, resonó en la infancia de muchos cubanos a través del emblemático televisivo "La Sombrilla Amarilla".
El binomio perfecto que formó con su esposo, el afamado director Tomás Gutiérrez Alea, conocido como Titón, los llevó a crear algunas de las obras más destacadas en la historia del cine cubano.