El humorista cubano Loky Kubah se convirtió en un fenómeno viral al retratar con humor negro una realidad que viven miles de cubanos: el precio del aceite sube mientras el comprador intenta reunir el dinero. El sketch superó el millón y medio de reproducciones.
Una trabajadora por cuenta propia conocida como Lety Lety mostró en video lo que pagó por los jugos de su hija enferma: 300 pesos la caja y 500 la lata. Su denuncia viral retrata una inflación real cercana al 70% frente a salarios de menos de 6,000 pesos.
La Resolución 16/2026, publicada en la Gaceta Oficial de Cuba el 16 de junio de 2026, actualiza las tarifas de laboratorio para servicios vinculados a la Oficina Nacional de Inspección Estatal (ONIE). Esta medida, que llega tras años de congelamiento de precios, afecta a productores de alimentos y mipymes, quienes dependen de estos análisis para operar y certificar sus mercancías. La actualización busca responder a la necesidad de ajustar costos en un contexto de escasez de insumos y encarecimiento de materias primas.
El anuncio de que cubanos residentes en el exterior podrán invertir en empresas privadas en la isla reabre un debate incómodo: si ahora se puede, ¿por qué no se permitió antes? Un repaso a las últimas décadas muestra un patrón repetido en la política económica del país: prohibiciones que se desmontan solo cuando la crisis obliga.
Denuncias y reportajes independientes cuestionan la autonomía real de las mipymes en Cuba y señalan a empresarios y empresas vinculados al poder político y militar como operadores funcionales del Estado en la economía y en la construcción de narrativas públicas.
La designación no habla solo de Crespo Baquero; habla del sistema que la produce y la protege. En Cuba, el mérito que pesa no es la gestión pública verificable, sino la lealtad y la utilidad narrativa. Por eso, aunque el currículum exhiba baches, el ascensor ideológico sigue funcionando.
Cinco noticias. Una suena a modernización, otra a milagro, y una tercera a sentencia. Todas, a su modo, confirman lo mismo: el modelo cubano no aguanta más. ¿O sí?
Juan González, un pinareño de 45 años, decidió lanzarse al ruedo del amor con una estrategia poco común pero directa: publicó en redes sociales un breve mensaje donde se presenta como “dueño de una Mipyme de construcción” y declara, sin rodeos, que busca una mujer “a quien entregarle el corazón”
En barrios como Los Sitios y Centro Habana, el impacto de estas políticas ya se hace evidente. Tiendas que ofrecían alimentos, productos de limpieza o materiales de construcción han comenzado a rematar sus inventarios y cerrar sus puertas.
Con estas medidas, el régimen parece decidido a destruir cualquier atisbo de autonomía económica en Cuba. La pregunta ahora es si los emprendedores y la población en general resistirán esta nueva embestida o si se resignarán a un sistema que privilegia la ineficiencia estatal sobre el dinamismo privado. Lo que está claro es que, si algo no cambia, “hasta el pollo” terminará siendo una anécdota del pasado en los hogares cubanos.