La compra fue realizada a través de la empresa Bull & Bear LLC, vinculada a la pareja, por un valor de 16.5 millones de dólares, según informó la revista Essentially Sports.
La popular comediante y sus hijas no desaprovecharon la oportunidad de enfundarse en los trajes tradicionales que distinguen a estas artistas japonesas.
La historia de María González es un recordatorio conmovedor de la importancia del hogar y la familia, y se suma a las numerosas narrativas de cubanos que han cruzado mares y fronteras para abrazar de nuevo a sus seres queridos.