La historia de María González es un recordatorio conmovedor de la importancia del hogar y la familia, y se suma a las numerosas narrativas de cubanos que han cruzado mares y fronteras para abrazar de nuevo a sus seres queridos.
Esta vez la causa de una derrota por "forfeit" (no presentación) de Cuba en un torneo internacional no es por la negativa de visas o dilatación de esos trámites por culpa de Estados Unidos.
El guion, elaborado por Giroud junto al guionista y director cubano Arturo Infante, narra la historia de un oficial de la Stasi, la temida policía política de Alemania, enviado a La Habana para evitar un posible atentado de la CIA contra Fidel Castro.
Sin embargo, el gobierno cubano asegura que tanto la atención sanitaria como la educación siguen constituyendo una prioridad en su agenda, una afirmación que queda en evidencia ante las cifras oficiales sobre el destino de los presupuestos del estado.