La opositora cubana Rosa María Payá responsabilizó al Gobierno de La Habana de la grave crisis humanitaria que atraviesa el país y aseguró que la salida pasa por un cambio democrático, en momentos en que Cuba enfrenta nuevos colapsos del sistema eléctrico y una creciente necesidad de asistencia internacional.
Rosa María Payá, fundadora de la iniciativa Cuba Decide e hija del fallecido opositor Oswaldo Payá, volvió a cuestionar la gestión del Gobierno cubano ante el deterioro económico y social que afecta a la isla.
En una publicación difundida esta semana en redes sociales, la activista calificó la situación como una “catástrofe humanitaria” y sostuvo que sus causas deben buscarse en el sistema político y económico establecido en Cuba y no únicamente en las sanciones de Estados Unidos.
Payá afirmó además que las autoridades cubanas mantienen miles de millones de dólares fuera del país mientras una parte importante de la población enfrenta problemas para acceder a alimentos, combustible, medicinas y servicios básicos.
La afirmación sobre los recursos financieros en el extranjero corresponde a Payá y no existe una auditoría pública independiente que permita determinar con precisión el monto total de los activos externos controlados por el Estado cubano o por sus conglomerados empresariales.
Su denuncia coincide con un nuevo agravamiento de la crisis eléctrica. Cuba registró esta semana dos apagones nacionales en menos de 24 horas, con lo que el país acumuló siete colapsos del Sistema Eléctrico Nacional durante 2026, según datos de la estatal Unión Eléctrica recogidos por medios internacionales.
La crisis energética se suma a la escasez de combustible y a los problemas de abastecimiento que afectan desde hace años a la economía cubana.
El Gobierno de Miguel Díaz-Canel responsabiliza fundamentalmente a las sanciones económicas de Estados Unidos y a las restricciones sobre el suministro de combustible de buena parte de las dificultades. Washington, por su parte, atribuye la crisis al modelo económico cubano y a las decisiones de las autoridades de la isla.
La administración estadounidense anunció en mayo que estaba preparada para aportar hasta 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para Cuba, con la condición de que los recursos fueran distribuidos mediante la Iglesia Católica u otras organizaciones independientes y no directamente a través del Gobierno.
Payá defendió que una transformación democrática es necesaria para que el país pueda superar la crisis y pidió mayor atención internacional a la situación de los cubanos.
La dirigente de Cuba Decide ha mantenido durante años una campaña internacional contra el sistema político cubano y a favor de elecciones libres y plurales. Su organización promueve una transición democrática mediante mecanismos de participación ciudadana.
La discusión sobre las causas de la crisis se ha intensificado durante 2026 debido a los apagones, la reducción del suministro energético y el deterioro de la actividad económica. Mientras La Habana insiste en responsabilizar a las sanciones estadounidenses, opositores como Payá reclaman que se examine también la administración de los recursos estatales y las prioridades de inversión del Gobierno.
FUENTES
Florida International University
https://news.fiu.edu/2026/trump-administration-pledges-100m-in-aid-for-cuba-but-only-if-catholic-or-other-faithbased-groups-distribute-it
Human Rights Foundation
https://hrf.org/latest/hrf-to-un-inquire-into-death-threats-against-rosa-maria-paya-in-cuba/





