La opositora Rosa María Payá afirmó que Cuba atraviesa una “catástrofe humanitaria” provocada por el sistema político y económico de la isla y cuestionó que el Gobierno atribuya sus problemas fundamentalmente a las sanciones estadounidenses. La activista sostuvo que las autoridades disponen de recursos en el extranjero mientras la población enfrenta apagones, escasez y un deterioro de los servicios básicos.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, responsabilizó al Gobierno cubano de la crisis humanitaria y los apagones que afectan a la isla. Washington defendió las excepciones al embargo para alimentos y medicinas y reiteró su compromiso de entregar hasta 100 millones de dólares mediante la Iglesia católica y otras organizaciones independientes.
María Acuña Cruz, una madre cubana, denunció en Facebook que su hijo de un año se ve obligado a dormir en un catre en el porche por el calor insoportable de los apagones, en un testimonio que interpela directamente a Miguel Díaz-Canel.
En entrevista con CNN en Español, el canciller admitió "sufrimientos y privaciones duras" pero descartó que exista una crisis humanitaria comparable a la pandemia. La ONU, que alertó del agravamiento de la situación, ya movilizó más de 32 millones de dólares en ayuda.
La Policía Federal de Carreteras de Brasil rescató a 108 cubanos en tres operativos el 8 de junio en Roraima — el mayor rescate humanitario registrado en ese estado en un solo día. Detrás hay una ruta que empieza en La Habana, pasa por Georgetown y termina en manos de coyotes que cobran hasta $10,000 por el traslado.
El padre, que vive en Miami, habló con Telemundo51 bajo condición de anonimato. Relató que su familia, originaria de Santa Clara, Cuba, ha estado lidiando con la incertidumbre de su estatus migratorio en EE. UU. desde que él cruzó la frontera. “Duele mucho porque son mis hijos, que es lo más que quiero en la vida”, expresó, reflejando el profundo dolor que siente por la separación.
Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU, defendió la política de Washington hacia Cuba y aseguró que su país mantiene el compromiso de enviar ayuda humanitaria directa al pueblo cubano. En paralelo, reportes periodísticos indican que el Departamento de Estado habría planteado a Canadá una coordinación política más estrecha frente a La Habana, aunque no se ha confirmado una respuesta oficial de Ottawa.
La crisis en Cuba ha alcanzado niveles alarmantes, según el obispo de Santa Clara, Mons. Marcelo González Amador, quien ha denunciado que muchas personas llegan a las parroquias sin haber comido durante días. Esta situación ha provocado desmayos frecuentes en celebraciones religiosas y ha puesto de manifiesto la precariedad de los servicios de salud. La falta de electricidad y el miedo a un conflicto con Estados Unidos agravan aún más la situación.
La administración de Trump, liderada por Marco Rubio, intensifica la presión sobre Cuba a través de acusaciones y ofertas de ayuda, mientras el régimen cubano responde con retórica defensiva.
El presidente Donald Trump declaró que EE.UU. no tendrá problemas para ayudar a Cuba, que enfrenta una crisis humanitaria. La presión sobre La Habana se intensifica.
En una directa, Amelia Calzadilla cuestionó que el mundo “descubra” ahora la crisis cubana y sostuvo que el deterioro humanitario viene de años. Su mensaje coincide con una semana marcada por la escasez de jet fuel y la suspensión de vuelos, que volvió a poner a Cuba en titulares internacionales.