Estados Unidos lleva la crisis cubana a la ONU y busca cerrar filas con aliados como Canadá (+ video)

Havana
nubes
30.9 ° C
30.9 °
30.9 °
62 %
6.6kmh
95 %
Mar
31 °
Mié
30 °
Jue
31 °
Vie
29 °
Sáb
29 °

El embajador estadounidense ante Naciones Unidas afirmó la pasada semana que Washington está “con el pueblo cubano” y separó la ayuda humanitaria de la presión política contra el régimen. Reportes de prensa señalan que EE.UU. también busca mayor coordinación diplomática con Canadá.

El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, reafirmó ante la ONU la pasada semana, el apoyo de Washington al pueblo cubano y responsabilizó al régimen de La Habana por el deterioro económico, la crisis humanitaria y las violaciones de derechos humanos en la isla.

Waltz intervino durante una sesión informativa sobre la situación cubana y defendió que la política estadounidense busca separar la ayuda humanitaria directa de la presión política contra el régimen. Según CiberCuba, el embajador sostuvo que Estados Unidos mantiene su compromiso con el envío de alimentos, medicinas y asistencia humanitaria, al tiempo que responsabiliza al gobierno cubano de sus “fracasos económicos” y de su papel como amenaza para la seguridad internacional.

La Misión de Estados Unidos ante la ONU afirmó que Washington ha provisto más de 585 millones de dólares en alimentos, ayuda humanitaria y medicinas a Cuba. Ese dato fue utilizado por Waltz para rechazar la narrativa del régimen cubano de que las sanciones impiden por completo la entrada de bienes humanitarios a la isla.

La intervención se produce en un momento crítico para Cuba. En abril, el coordinador residente de la ONU en la isla alertó que unos 170 contenedores con ayuda valorada en 6.3 millones de dólares no podían llegar a sus beneficiarios por falta de combustible. En mayo, expertos de Naciones Unidas acusaron a Estados Unidos de poner en riesgo derechos básicos al restringir el acceso a combustible, una acusación que Washington rechaza al sostener que sus medidas no bloquean el comercio humanitario.

El discurso de Waltz se enmarca en la política de máxima presión de la administración Trump hacia Cuba. Esa estrategia incluye sanciones financieras, presión sobre entidades vinculadas al conglomerado militar Gaesa y un rechazo frontal a la resolución anual de la Asamblea General de la ONU contra el embargo estadounidense. En octubre de 2025, esa resolución fue aprobada por 33ª vez consecutiva, con 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones.

En paralelo, medios como Directorio Cubano reportaron que el Departamento de Estado planteó a Canadá la posibilidad de fortalecer la coordinación política y diplomática frente al régimen de La Habana. La información apunta a un intento de Washington de sumar a Ottawa a una estrategia más amplia de presión regional, aunque hasta ahora no aparece en las fuentes consultadas una respuesta pública oficial del gobierno canadiense sobre esa supuesta solicitud.

Canadá ocupa un lugar sensible en este tablero. Históricamente ha mantenido relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba, y ha sido uno de los principales mercados emisores de turismo hacia la isla. También ha sido una fuente relevante de inversión extranjera. Por eso, cualquier endurecimiento de la postura canadiense tendría efectos políticos y económicos mayores que una simple declaración diplomática.

Pero la posición canadiense no puede describirse todavía como alineada con Washington. De hecho, Associated Press informó meses atrás que Canadá anunció 8 millones de dólares canadienses, unos 6.7 millones de dólares estadounidenses, en ayuda alimentaria para Cuba, canalizada mediante agencias de la ONU y no directamente por el gobierno cubano. AP también señaló que Canadá sigue siendo una fuente importante de inversión directa en la isla, especialmente en turismo.

Lo que sí ha cambiado es el tono de las advertencias de viaje. El gobierno canadiense recomienda evitar viajes no esenciales a Cuba por el empeoramiento de la escasez de combustible, electricidad y productos básicos como alimentos, agua y medicinas. La advertencia señala además que esas carencias pueden afectar servicios en resorts y transporte terrestre.

La crisis cubana queda así en el centro de varias presiones simultáneas: la denuncia humanitaria en la ONU, la disputa sobre el alcance real de las sanciones, los intentos de Washington de sumar aliados y la cautela de países que, como Canadá, mantienen vínculos históricos con la isla pero ya advierten a sus ciudadanos sobre el deterioro de las condiciones internas.

La nota debe tratar la línea de Canadá con cuidado: hay reportes sobre gestiones estadounidenses, pero no una confirmación pública de que Ottawa haya aceptado respaldar una ofensiva diplomática contra La Habana. Lo verificable, por ahora, es que Estados Unidos elevó el tono en la ONU, defendió su asistencia humanitaria y volvió a colocar la responsabilidad principal de la crisis sobre el régimen cubano.

FUENTES CONSULTADAS

Associated Press, Gobierno de Canadá.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+