Una escena impactante y provocadora muestra a turistas extranjeros recorriendo una Habana devastada mientras reparten pequeñas ayudas a una población desesperada. La imagen refleja una crítica visual sobre la desigualdad, el turismo ético y las contradicciones de la solidaridad internacional.
Un tanquero carga gas licuado en Venezuela rumbo a Cuba mientras dos buques mexicanos entregan más de 1.200 toneladas de alimentos en La Habana, en medio de sanciones y una profunda crisis energética y alimentaria en la Isla.