Un tanquero carga gas licuado en Venezuela rumbo a Cuba mientras dos buques mexicanos entregan más de 1.200 toneladas de alimentos en La Habana, en medio de sanciones y una profunda crisis energética y alimentaria en la Isla.
Washington advirtió a La Habana que no interfiera con el envío de asistencia humanitaria para damnificados del huracán Melissa, canalizada a través de organizaciones no gubernamentales, y en la misma semana la embajada de EE.UU. anunció que el 16 de enero limitaría servicios por un acto oficial que restringe el acceso al edificio. En paralelo, funcionarios cubanos de turismo salieron a tranquilizar a Canadá con el mensaje de que “todo sigue igual”, mientras el debate energético crece. Hay dudas sobre la capacidad de Pemex para sostener el suministro a la isla bajo una presión geopolítica que vuelve a subir.
Mientras Mike Hammer evita adelantar anuncios y presiona para que la ayuda llegue al pueblo, Ignacio Giménez difunde un supuesto “plan de Trump” sin pruebas, reavivando el debate sobre rumores y manipulación.