Al parecer la ciclista Marlies Mejías es de la que puede incluirse entre las que tienen «resilencia creativa»y mientras va camino a la ciudadanía estadounidense ha decidido continuar representando a Cuba a pesar de que la federación cubana le dijo no contar con recursos para respaldar sus participaciones internacionales. Ello, pese a ser un cubano el sempiterno presidente de la Confederación Panamericana de Ciclismo, pero que es también miembro del Partido Comunista en la isla según confirman fuentes desde La Habana.
Hay quienes especulan que la negativa a ese apoyo por parte de las autoridades deportivas cubanas fue una represalia ante opiniones críticas de la deportista, oriunda de Guira de Melena y residente en Virgina, EE.UU, sobre la situación en su país natal y sobre la gestión del gobernante cubano en declaraciones al periodista Chad Braby para la publicación local Cardinal News
Al margen de elucubraciones y contrastes este sábado Mejías, que cumplirá 34 años en diciembre, continuó en su aportación de brindar medallas internacionales al ciclismo de la isla desde que decidió mudarse de país y ganó la medalla de oro en la prueba de contrarreloj individual un día después de inaugurarse los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo, República Dominicana.
La presea tuvo además el simbolismo de convertirse en la primera de oro de toda la delegación cubana de unos 500 atletas . La cifra original de inscripción se vio reducida tras la fuga masiva de nueve piraguistas la semana pasada en Montreal y la deserción de un miembro del equipo de hockey sobre césped hace 72 horas ya en tierra quisqueyana. La representación deportiva de su país natal a la que se ha integrado Marlies ha sido nombrada «Delegación del Centenario de Fidel Castro».
La medalla de Mejías puede considerarse la primera medalla de oro que consigue un deportista cubano emigrado a Estados Unidos en juegos múltiples para Cuba.
La primera medalla en juegos multidisciplinarios para Cuba de un atleta desmarcado del sistema deportivo de la Isla y radicado en Estados Unidos la conquistó el joven habanero Leikel Cabrera Gay, con su medalla de plata en la prueba de la jabalina de los II Juegos Panamericanos Junior (hasta 23 años) en Asunción, Paraguay.Nacido el 30 de noviembre de 2004 en el municipio capitalino Plaza de la Revolución, llegó a Miami donde reside junto a su familia hace tan sólo dos años, en 2023, y en la actualidad compite por la Universidad de La Florida.
Y también por primera vez en la historia del deporte cubano, un residente en Miami integra una delegación oficial de la Isla a unos juegos múltiples en este caso continentales y encima, gana medalla.
A pesar de la connotación del hecho, que también se registró como la primera ocasión que la Federación Cubana de Atletismo convoca a un atleta que vive y compite en Estados Unidos, la prensa oficial no pareció interesada en remarcar esa inédita incursión como tampoco le atrae esta otra cara de la participación en Santo Domingo de Mejías que en enero de este año recurrió a solicitar una donación pública en las redes sociales para su preparación y clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Angeles 2028 para representar a Cuba.
A principios de año su equipo en Estados Unidos, el Blue Ridge de Virgina, y su directora general, la inglesa Nicola Cranmer – que acompañó ahora a la cubana a los Juegos quisqueyanos emitieron un comunicado para inaugurar las donaciones y ayudarla en su ilusión olímpica.
«Como una de las mujeres más exitosas del circuito norteamericano en las dos últimas temporadas—con 21 victorias en 2025—Marlies es dos veces olímpica, varias veces medallista panamericana y campeona nacional. Vive en Salem, Virginia, con su marido y su hija de 6 años, y es un modelo a seguir muy querido en el Blue Ridge de Virginia y en toda la comunidad latina.
«Recientemente, a Marlies se le informó que la Federación Cubana de Ciclismo no podrá apoyar su participación en ninguna prueba de pista este año debido a la falta de financiación. Esto es especialmente urgente porque la vía de clasificación olímpica comienza ahora: los puntos olímpicos comienzan en el Campeonato Mundial de Pista UCI de este año. Sin un apoyo específico, Marlies corre el riesgo de perder oportunidades cruciales para competir, sumar puntos y mantenerse en el camino para LA 2028.
«Marlies es una atleta asalariada en el equipo femenino de UCI Continental Blue Ridge TWENTY28, que proporciona apoyo fundamental. Sin embargo, cuando representa a Cuba en eventos internacionales de pista, necesidades esenciales de alto rendimiento —como el equipamiento y las pruebas específicas de la pista, algunos campamentos de entrenamiento, viajes y logística incrementales, y ciertas tasas del evento— quedan fuera del presupuesto del equipo y de los recursos disponibles de la federación» dice la declaración que se puede leer en el portal de la institución.
«Por favor, considera unirte a nosotros para apoyar a Marlies en su camino hacia los Juegos Olímpicos y ayudarla a representar a su comunidad y a su país al más alto nivel» expresa finalmente el comunicado.
Como era de esperar, la sesgada reseña de la prensa oficial enviada al evento omite el contexto de esta participación de la ciclista caribeña pero destaca que luego de su triunfo la artemiseña agradeció la presencia de los compatriotas entre ellos el presidente del INDER Osvaldo Vento Montiler.
No quedó claro si el viaje de Mejías a Santo Domingo fue costeado finalmente por el INDER o se cubrió con las donaciones que hasta ahora se han conseguido.La delegación cubana confía en ella para más podios a partir del lunes.Aunque pregonan cuando conviene no mezclar política con deporte, este domingo el sitio oficial «Jit» volvió con la carga cansina de estas décadas de vincular el fallido asalto al Cuartel Moncada de 1953 con el espíritu olímpico y deportivo y convocaron para la ocasión del 26 de julio a los miembros de la delegación. No parecía prevista la presencia de Mejías, su familia, ni de la entrenadora Cranmer.
Mejías García se movió de Cuba a República Dominicana en 2017 en busca de un contrato con un equipo profesional.
Intentó asistir a unos Juegos Olimpicos por tercera vez, en París, pero finalmente no pudo viajar como tampoco lo pudo hacer a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador ni a los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile, ambos en 2023, por encontrarse en los trámites migratorios de su residencia permanente en los EE.UU.
En julio de 2022, ella, su hija y su esposo, un ex ciclista dominicano se mudaron a Roanoke, Virginia, con el apoyo del equipo Blue Ridge . Durante la mayor parte de sus primeros 18 meses en Estados Unidos, no pudo viajar ni competir internacionalmente debido a las restricciones de su estatus migratorio, y perdió varias oportunidades de obtener valiosos puntos de clasificación olímpica. Mejías García se encontraba con una visa de trabajo hasta 2024, y no podía salir del territorio continental de Estados Unidos mientras se procesaba su residencia.
Aunque partió de Cuba hace ocho años no se ha desafiliado de la Federación Cubana hasta la fecha donde está registrada como una de las mejores ciclistas de la historia nacional: fue octava y séptima en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Rio 2016, reinó en los Juegos Centrocaribes de Veracruz 2014 con cuatro oro en pista y una plata en ruta, y de Barranquilla 2018 con tres de oro.
En los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, fue plata en la velocidad por equipos y bronce en el omnium. Ha sobresalido en las carreteras estadounidenses desde su llegada con sus contratos profesionales.





