Amanda Camaraza volvió a hablar sin filtros en redes sociales, esta vez por un problema relacionado directamente con su faceta de empresaria. La influencer cubana acusó públicamente a una clienta de haber pedido la devolución de un set de productos de su marca La Piel del Cielo después de, supuestamente, sustituir parte de su contenido por otros productos.
Según relató Amanda en un video, la compradora había adquirido un set que incluía champú, mascarilla y acondicionador de romero. Cuando recibió la solicitud de devolución, explicó que pidió a su manager separar el paquete del resto porque quería comprobar personalmente qué había ocurrido y entender si existía algún problema que pudiera corregir dentro del negocio.
La sorpresa, aseguró, llegó al abrir la caja. Camaraza mostró los envases ante la cámara y afirmó que uno de ellos estaba abierto, mientras otros productos permanecían sellados, algo que inmediatamente le pareció extraño.
“Este no es mi champú”, dijo después de oler y revisar el contenido. La empresaria sostuvo que la textura era mucho más líquida que la de su fórmula y aseguró haber encontrado irregularidades similares en la mascarilla y el acondicionador.
Amanda Camaraza la acusa de reenvasar sus productos
Camaraza fue todavía más lejos y acusó a la clienta de haber vaciado sus productos, conservar el contenido original y rellenar los envases con otras fórmulas antes de devolverlos. Visiblemente molesta, aseguró que no realizaría el reembolso solicitado porque, a su juicio, la mercancía recibida había sido manipulada.
La influencer criticó duramente la conducta que atribuye a la compradora y defendió el trabajo que hay detrás de su emprendimiento. “Estás jugando con el negocio, con el tiempo, con el sacrificio de mi negocio”, expresó durante el video.
Hasta el momento no se conoce públicamente la versión de la persona señalada por Camaraza ni existe información independiente que permita comprobar qué ocurrió con los envases antes de que regresaran a manos de la empresaria. Por ello, la presunta sustitución del contenido corresponde al relato y las acusaciones realizadas por Amanda en sus redes sociales.
El exitoso negocio que Amanda levantó alrededor del cuidado personal
La Piel del Cielo se ha convertido en uno de los principales proyectos empresariales de Camaraza fuera de las redes. La compañía está registrada como una corporación activa en Florida desde julio de 2024, con Amanda Camaraza Rodríguez como presidenta y agente registrada.
La cubana cuenta que el origen de la marca está en una fórmula que desarrolló junto a su abuelo y que posteriormente convirtió en un producto comercial. Su línea se ha concentrado principalmente en el cuidado del cabello y la piel, con el romero como uno de los ingredientes protagonistas.
Actualmente, su catálogo incluye aceites de romero, mantequilla corporal y un Rosemary Ritual Set compuesto por varios productos para el cabello. La tienda ha llegado a ofrecer el set por 96,99 dólares, mientras los aceites aparecen en diferentes tamaños y la mantequilla corporal forma parte de la expansión de una marca que comenzó con una oferta mucho más pequeña.
Camaraza ya había contado anteriormente que detrás de los lujos que muestra en redes existen muchas horas de trabajo. Esa faceta empresarial ha acompañado su enorme crecimiento digital: en junio de 2025 alcanzó el millón de seguidores en Instagram, una comunidad que desde entonces ha seguido creciendo.
Un momento de muchos cambios para Amanda
La polémica con la devolución llega además en una etapa particularmente movida para la creadora de contenido. Hace apenas unos días Amanda confirmó su separación de Manuel Alejandro Pérez Odicio, Manny, padre de su hijo Marcello, y aseguró que ambos habían terminado su relación en buenos términos.
La noticia llamó especialmente la atención porque apenas un mes antes la pareja había celebrado junto a su hijo la compra de una segunda vivienda en Florida valorada en 1,3 millones de dólares. Su primera casa en Estados Unidos había llegado en abril de 2025, cuando Amanda estaba a punto de convertirse en madre y celebró públicamente haber conseguido una vivienda propia.
Ahora, mientras reorganiza públicamente su vida personal, Amanda parece especialmente dispuesta a proteger también el proyecto empresarial que ha construido. Y esta vez decidió que el conflicto con una devolución no se quedaría detrás de las puertas de su negocio.

