El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, responsabilizó al Gobierno cubano de la crisis humanitaria y los apagones que afectan a la isla. Washington defendió las excepciones al embargo para alimentos y medicinas y reiteró su compromiso de entregar hasta 100 millones de dólares mediante la Iglesia católica y otras organizaciones independientes.
Cuba comenzó a aplicar una reforma económica que permite una mayor participación privada y extranjera en actividades reservadas durante décadas al Estado. Aunque las medidas recibieron respaldo unánime de la Asamblea Nacional y de Raúl Castro, su aplicación plantea una tensión entre la necesidad de atraer capital y el propósito del Partido Comunista de conservar el control político y los sectores estratégicos.
Roberto Morales Ojeda reconoció la existencia de denuncias por conductas indebidas de funcionarios y trabajadores vinculados a los servicios básicos en Cuba. El dirigente afirmó que “cuatro o cinco” casos empañan el esfuerzo de la mayoría, pero no precisó cuántas investigaciones están abiertas. Sus declaraciones llegan después de que la UNE iniciara una pesquisa contra dos linieros en Calabazar.
Dieciocho toneladas de alimentos y kits de higiene aterrizaron en el Aeropuerto Internacional José Martí. Las recibió el arzobispo de La Habana junto a Cáritas Cuba. Es el primer envío de un paquete de 100 millones de dólares que Washington diseñó para que el Gobierno cubano no lo toque.
El acto central por el aniversario del asalto al cuartel Moncada se celebró en Pinar del Río sin Raúl Castro, de 95 años, por primera vez en al menos treinta años. Díaz-Canel presidió el mitin y leyó un mensaje del exgobernante sin dar explicaciones sobre su falta.
El Departamento de Estado publicó un informe de casi cien páginas que define a Cuba como la capital del comunismo del siglo XXI. La cancillería cubana respondió al día siguiente con una declaración oficial que denuncia un plan para justificar una invasión.
El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) sufrió su quinto colapso total este martes, dejando a Cuba en absoluta oscuridad por tercera vez en apenas ocho días.
Entre las principales medidas figura la apertura del sector turístico a nuevos actores extranjeros, con el objetivo de atraer inversiones y reactivar una de las principales fuentes de ingresos de la isla. También se contempla una reducción del aparato estatal, la eliminación gradual de subsidios universales y una mayor descentralización de la gestión económica.