Tras casi dos meses y medio alejada de su hogar, la exestrella de cine para adultos Mia Khalifa retomó el mando de su cocina con un auténtico banquete caribeño. La figura mediática libanesa-estadounidense compartió un vídeo en su perfil de Instagram donde exhibió, sobre la isla de su cocina, una amplia variedad de ingredientes listos para la cocción.
Para acompañar las imágenes, redactó: «First meal I’ve cooked in 68 days, it’s so good to be home». Aunque no precisó los motivos de su extensa ausencia de 68 días, la creadora de contenido documentó paso a paso la elaboración de un picadillo tradicional, arroz blanco, frijoles negros y plátanos chatinos.
Con evidente soltura, la modelo ablandó los frijoles que ya mantenía en remojo y elaboró un sofrito de esos que nada más pueden ser de casa. Posteriormente, preparó un picadillo con papas y aceitunas, coció el arroz y frió los infaltables tostones. Al momento de emplatar, sumó un guiño irrenunciable para los nacidos en la Isla: un platanito fruta maduro.
Su afinidad por esta sazón no es nueva, ya que entre los años 2025 y 2026 ha difundido varios audiovisuales similares, destacando uno donde dejó claro su favoritismo con la frase «Cuban food first». Las reacciones no se hicieron esperar y sus seguidores inundaron el espacio de comentarios bautizándola como «chef Khalifa».
Sin embargo, el fuerte vínculo de la influencer con la mayor de las Antillas trasciende los fogones. Durante las históricas protestas del 11J en julio de 2021, Khalifa se volvió tendencia al tildar de «basura» al gobernante Miguel Díaz-Canel, sumando poco después en un segundo video un calificativo aún más contundente: «singao». Frente a la represión estatal, ofreció ayuda al pueblo y enfrentó los intentos de descrédito del oficialismo —quienes insinuaban que actuaba por encargo— con una respuesta tajante: «Ningún gobierno me paga».
Esta firme postura crítica y solidaria se ha mantenido intacta con el paso del tiempo. En octubre de 2024 volvió a arremeter públicamente contra Díaz-Canel en sus plataformas digitales manteniendo su característico tono frontal. Unos meses después, en febrero de 2025, protagonizó un nuevo momento al exhibir un billete de un dólar con la inscripción manuscrita «Free Cuba», una imagen que fue ampliamente celebrada y difundida por la comunidad cubana en el exilio y dentro del país.





