Los cacerolazos volvieron a escucharse en Cuba. En Marianao, vecinos del reparto Zamora protestaron tras varios días con apagones de hasta 21 horas y falta de agua. En Santiago de Cuba, residentes de Micro 2 denunciaron más de diez días sin electricidad por un transformador roto. Las protestas forman parte de una oleada nacional de malestar por la crisis energética.
Mientras el régimen cubano organizaba actos de homenaje por el 95 cumpleaños de Raúl Castro, los vecinos de La Habana y Guanabacoa respondieron con cacerolazos contra apagones de hasta 26 horas. En Florida, la fiscalía federal confirmó un proceso judicial activo contra el exmandatario.
Vecinos de Santiago de Cuba y La Habana protagonizaron nuevos cacerolazos con gritos de "Abajo Díaz-Canel" en medio de apagones que en algunos casos superan los cinco días consecutivos. La termoeléctrica Antonio Guiteras acumula 293 horas fuera de servicio en lo que va de 2026 y el déficit de generación roza los 2,000 megavatios. El régimen no ha emitido respuesta oficial.
El espacio oficialista Con Filo intentó agitar el fantasma de una intervención militar con un sondeo en redes, pero la respuesta de los internautas desarmó el discurso estatal.
El régimen lanzó un manual de defensa civil ante una posible intervención estadounidense. En la calle, los cubanos tienen otra respuesta: no tenemos agua, no tenemos comida, necesitamos cambios.
Hasta el momento la medida de concluir antes de los meses habituales el curso escolar no ha sido confirmada ni desmentida por el Ministerio de Educación, lo que tiene a los padres de los estudiantes en medio de la incertidumbre y el desconcierto.
El colapso del sistema eléctrico en Cuba ha detonado una ola de descontento que suma cinco noches consecutivas de protestas en la capital. Barrios emblemáticos como Marianao, El Vedado y Miramar se han convertido en focos de resistencia donde el sonido de las cacerolas desafía la oscuridad y la vigilancia policial.
En las imágenes compartidas por el corresponsal de CNN Patrick Oppman se ve a varios estudiantes sentados en la histórica plaza a modo de protesta, una situación marcada por los apagones, la falta de transporte y el aumento en el precio del acceso a internet, lo que ha llevado a los estudiantes a esta crisis en la preparación universitaria.