En el momento de mayor tensión entre Estados Unidos y Cuba en décadas, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó este lunes que «no hay ninguna solución militar para Cuba» y pidió un «diálogo constructivo» tras las amenazas de invasión lanzadas por el presidente Donald Trump.
Las palabras de Guterres llegaron desde una rueda de prensa en Nairobi y tuvieron peso político inmediato: el secretario general reiteró el rechazo de la ONU a las sanciones impuestas por Washington contra Cuba y subrayó que «violan el derecho internacional,» recoge el diario LA PRENSA.
Guterres señaló también que no es posible que se repita en Cuba una situación similar a la operación militar lanzada por EE.UU. en enero pasado contra Venezuela que acabó con la captura de Nicolás Maduro, porque «la situación en Venezuela era completamente diferente.» Para el jefe de la ONU, lo que existió allí fueron «grandes complicidades dentro del sistema político venezolano», un escenario que no ve replicable en La Habana.
El trasfondo es explosivo. Trump aseguró el pasado 1 de mayo que tomará el «control» de Cuba «casi de inmediato» tras terminar el «trabajo» en Irán, y ese mismo día firmó una orden ejecutiva que amplió las sanciones contra cualquier empresa extranjera con vínculos en los sectores de energía, defensa, seguridad y finanzas cubanas.
Desde enero de 2026, la administración Trump ha acumulado más de 240 sanciones contra el régimen e interceptado al menos siete tanqueros, reduciendo las importaciones energéticas de Cuba entre el 80% y el 90%. La presión es tal que Guterres calificó las sanciones más recientes como una vulneración del Derecho Internacional, mientras el presidente cubano Miguel Díaz-Canel las denominó una «agresión unilateral.»
La Casa Blanca no ha respondido al llamado de Guterres. Marco Rubio, secretario de Estado, ha prometido «designaciones adicionales» en los próximos días.




















