El gobierno de Estados Unidos sancionó a las dos principales empresas del sector energético cubano — CUPET y la Unión Eléctrica — y bloqueó un acuerdo por el que Vanguard Energy, empresa de Florida, iba a enviar 250,000 barriles de gasolina y diésel a la isla. El régimen respondió con ataques personales a Marco Rubio y acusaciones de que las sanciones son un "pretexto" para una intervención militar.
Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, visitó este miércoles la Base Naval de Guantánamo para reunirse con tropas y mandos del CENTCOM, en medio de un endurecimiento sin precedentes de las sanciones contra Cuba y amenazas directas del presidente Trump de derrocar al régimen por la fuerza. La embajadora cubana en Washington respondió que cualquier intento de cambio de gobierno por coacción encontrará resistencia.
La combinación de nuevas sanciones de Rubio, la retirada de dos grandes navieras europeas y la salida de aerolíneas internacionales está configurando el mayor aislamiento logístico de Cuba en décadas. Hapag-Lloyd suspendió reservas, las hoteleras españolas se quedan sin vuelos y en Washington ya se habla del "día después" de GAESA.
ICE arrestó en Miami a la hermana de la presidenta de GAESA y le revocó la residencia permanente. Pero lo que Marco Rubio anunció como un hecho consumado es, en realidad, el inicio de un litigio complejo bajo una norma de la Guerra Fría que ya se usó contra Mahmoud Khalil y que los tribunales federales aún no han terminado de definir.
La administración Trump ha desplegado una estrategia hacia Cuba que el Wall Street Journal compara con un "squeeze play" de béisbol: presión en todos los flancos simultáneamente. Trump ofreció 100 millones de dólares en ayuda, Rubio amenazó con más sanciones, y el director de la CIA viajó a La Habana. El exilio cubano debate si el modelo funciona, mientras la isla se debate entre el colapso y una apertura forzada.
Cuba enfrenta una crisis sostenida marcada por apagones, escasez de alimentos y deterioro de servicios básicos, mientras el gobierno atribuye el escenario a la presión de Estados Unidos. En paralelo, el país aparece como referencia en análisis geopolíticos sobre estrategias de desgaste económico aplicables a otros escenarios como Irán, en un contexto donde se cruzan tensiones internas y externas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó desde Nairobi que no existe solución militar para Cuba y exigió diálogo constructivo, mientras Trump acumula más de 240 sanciones desde enero y ha reducido las importaciones energéticas cubanas entre el 80% y el 90%. La advertencia internacional llega en el momento de mayor tensión entre Washington y La Habana en décadas.
American Airlines e Iberostar cerraron acuerdos extrajudiciales con herederos cubanoamericanos bajo la Ley Helms-Burton por propiedades confiscadas por Castro hace 65 años. Los pactos, mantenidos en secreto hasta este fin de semana, llegan en el peor momento para los inversores extranjeros en Cuba: la Corte Suprema de EE.UU. está a punto de fallar sobre casos similares que podrían convertir cualquier operación comercial en la isla en una fuente de litigios millonarios.