La primera casa de cambio privada de Cuba ya es una realidad y opera desde el 14 de septiembre en la ciudad de Santa Clara. Ubicada en la Carretera Central, a solo 500 metros de la CADECA estatal, la entidad conocida como Aires de Tristá 64 (ADT 64) sorprendió al mercado al fijar la venta del dólar estadounidense en 730 pesos cubanos (CUP), una cifra que supera por 30 pesos el valor actual del mercado informal.
El dato más llamativo de esta apertura recae en el registro legal del establecimiento. De acuerdo con una investigación del medio independiente elTOQUE, ADT 64 es en realidad una mipyme gastronómica cuyo objeto social la autoriza únicamente a vender pizzas, hamburguesas y helados. Sin embargo, el local funciona hoy como una entidad financiera, operando en un rubro que no guarda relación alguna con sus permisos originales.
A pesar de esta evidente contradicción comercial, el Gobierno cubano avala y monitorea sus funciones. Ian Pedro Carbonell Karell, directivo del Banco Central de Cuba (BCC), confirmó en el programa Mesa Redonda que el negocio opera como un proyecto piloto estatal. La justificación oficial es que estas transacciones aportan datos reales e inmediatos que ayudan al Estado a fundamentar y ajustar la tasa de cambio oficial del Segmento III, destinada a la población y al sector no estatal.
La realidad del servicio presenta marcadas limitaciones frente a lo que se promociona. Aunque el 15 de septiembre la pizarra digital del local exhibía tasas para nueve monedas extranjeras (con el dólar en 710 CUP para la compra y 730 para la venta, y el euro entre 815 y 839 CUP), varios ciudadanos confirmaron que ADT 64 actualmente solo se dedica a comprar divisas, manteniendo paralizada la venta al público. Estos valores superan ampliamente los 655 CUP por dólar que dictaba el BCC ese mismo día.
El historial administrativo de ADT 64 suma nuevos cuestionamientos al secretismo con el que el primer ministro Manuel Marrero anunció este proyecto en julio, sin revelar nombres ni dueños. El negocio, vinculado a los ciudadanos Arnel Matos y Richard Arce, acumula infracciones previas: en 2025 incursionaron en la venta mayorista no declarada, en febrero de 2026 recibieron una multa de 70.000 CUP por irregularidades en cobros personales, y en agosto abrieron una solinera. Hoy, amparados en el nuevo paquete de medidas económicas del país, se coronan como la primera entidad cambiaria privada de la Isla.

