Un residente de la provincia reportó a Directorio Cubano que la grasa de cerdo superó en precio a la carne, en medio de una escasez de aceite comestible que en agosto de 2026 ya dispara los precios de alimentos básicos en buena parte del país.
La escasez de aceite comestible que golpea a Cuba desde hace meses provocó en Sancti Spíritus una distorsión inusual: la libra de manteca de cerdo, convertida en sustituto de emergencia para cocinar, se vende ahora más cara que una libra de bistec de la misma carne. Según un residente de la provincia que informó a Directorio Cubano bajo condición de anonimato, la manteca cuesta 1.800 pesos, frente a los 1.650 pesos del corte de carne.
En Sancti Spíritus, la libra de manteca de cerdo se comercializa actualmente a 1.800 pesos, una cifra que superó a la de una libra de bistec de cerdo, cotizada en 1.650 pesos, según el testimonio de un residente de la provincia que pidió mantener su identidad en reserva. El dato, publicado inicialmente por Directorio Cubano en su canal de Telegram y luego ampliado en su sitio web, no precisa el municipio ni el punto de venta exactos, pero confirma una tendencia que se repite en otras provincias del país: la grasa de cerdo, buscada como sustituto del aceite comestible para cocinar, se ha vuelto más costosa que la propia carne de la que procede.
La distorsión se entiende mejor al confrontarla con el salario. El salario mínimo cubano, fijado en 3.210 pesos mensuales desde julio de 2026 mediante una resolución del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que representó un alza del 53% respecto a los 2.100 pesos vigentes desde enero de 2021, alcanza para comprar apenas 1,78 libras de manteca o 1,94 libras de bistec de cerdo al mes, tomando como referencia los precios reportados en Sancti Spíritus. En otras palabras, un trabajador que solo dispusiera de su salario básico no podría cubrir ni dos libras de ninguno de los dos productos con el ingreso de todo un mes.
El fenómeno no es exclusivo de Sancti Spíritus. En Matanzas, el litro de aceite comestible —excluyendo el aceite de oliva— se cotiza en 2.250 pesos al por mayor y 2.500 pesos al detalle, precios que sirven de referencia para entender por qué la manteca de cerdo se disparó: ante la ausencia de aceite asequible, buena parte de la población recurrió a la grasa animal como sustituto, presionando su demanda y, con ella, su precio.
La escasez de aceite es, de hecho, un problema nacional que se agravó durante 2026. Según CiberCuba, el litro pasó de rondar 1.500 pesos en abril a 2.000 pesos en junio, y a 2.500 pesos en La Habana hacia finales de julio; para agosto, los precios oscilaban entre 4.000 y 7.000 pesos por litro según la región, con reportes de hasta 6.000 y 7.000 pesos por botella en algunos puntos del país. El detonante regulatorio fue la Resolución 150/2026, del 20 de junio, con la que el Gobierno eliminó los topes minoristas nacionales sobre el aceite, dejando en manos de los gobiernos municipales la fijación de límites propios. Guantánamo estableció un tope de 2.200 pesos por litro el 5 de agosto, Pinar del Río fijó el más bajo del país en 2.150 pesos, y Holguín y Villa Clara adoptaron topes similares, evidencia de que cada territorio enfrenta la crisis con reglas distintas.
La falta de aceite en la canasta familiar normada —que según el Ministerio de la Industria Alimentaria no distribuyó el producto por esa vía en todo 2026— empujó a muchos cubanos hacia la manteca de cerdo como alternativa, pero esta también escasea. En Placetas, un reporte del 7 de agosto documentó que la manteca estaba completamente agotada en todos los puntos de venta consultados, mientras que la compra de huevo y aceite se convertía en una odisea: tres unidades costaban 40 pesos un día y 200 pesos al siguiente. En otras localidades de Villa Clara, Guantánamo y Pinar del Río se han reportado colas para comprar grasa de cerdo que, según un testigo citado por Directorio Cubano, «empiezan de madrugada», con compradores que llevan horas esperando antes del amanecer.
El deterioro del poder adquisitivo queda documentado también por especialistas cubanos. El economista Javier Pérez Capdevila calculó en un estudio de mayo de 2026 que una canasta básica de bienes y servicios ronda los 96.060 pesos mensuales en el mercado informal, de los cuales más de 70.000 pesos —cerca del 73%— corresponden solo a alimentos. Bajo ese cálculo, el salario mínimo de 3.210 pesos «no alcanza ni la treintava parte» de una canasta básica que en algunos mercados supera los 100.000 pesos, mientras que el salario máximo de 14.535 pesos, destinado a los cargos de mayor complejidad, tampoco cubre «ni la sexta parte» del costo real de vida. Al cambio informal, que a mediados de 2026 se movía entre 660 y 695 pesos por dólar, los 3.210 pesos del salario mínimo equivalen a apenas 4,65 dólares mensuales.
El caso de Sancti Spíritus, con su libra de manteca más cara que la de bistec, es así una expresión local de una crisis alimentaria de alcance nacional, en la que la escasez de un producto —el aceite— termina inflando el precio de sus sustitutos y erosionando aún más el ya limitado poder de compra del salario cubano.
[FUENTES INICIALES]
- https://t.me/DirectorioCubano/31267
- https://www.directoriocubano.info/panorama/la-manteca-de-cerdo-ya-cuesta-mas-que-el-bistec-en-esta-provincia-cubana/
- https://www.cibercuba.com/noticias/2026-08-16-u1-e199894-s27061-nid337914-crisis-alimentaria-cuba-tras-escasez-aceite-ahora
- https://www.directoriocubano.info/acontecer/escasez-grasa-cerdo-cuba/

