El mandatario Miguel Díaz-Canel cumple este lunes 66 años en medio de la presión contra el régimen cubano, acentuada por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump para que ponga en libertad a los presos políticos como primer gesto de buena voluntad.
En una reunión secreta realizada en La Habana una delegación estadounidense exigió a los representantes del gobierno cubano, liderados por «El Cangrejo», no solo exigió la liberación de los presos de conciencia, entre ellos Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, los artistas del Movimiento San Isidro condenados en 2022, sino también el ejercicio de elecciones libres, y el pago de indemnizaciones a los cubanos cuyas propiedades fueron confiscadas por el fallecido Fidel Castro.
Donald Trump también anunció «un nuevo amanecer para Cuba», una frase en la que muchos no descartaron la posibilidad de una intervención militar en la isla.
«La reunión más reciente de funcionarios estadounidenses también sirvió como señal de la voluntad de Trump de buscar la sumisión del gobierno cubano, en lugar de buscar activamente un cambio de régimen», dijo New York Times.
Sin embargo, Díaz-Canel ha emitido declaraciones públicas en las que hace continuamente alusión a una guerra con Estados Unidos y ha asegurado que Cuba se prepara para resistir y vencer, lo que puede indicar que los altos mandos del régimen cubano, léase Raúl Castro, ha optado por no negociar con Estados Unidos una salida del poder y un cambio que evite una confrontación a mayor escala.
Díaz-Canel debe abandonar el poder en 2028 pero todo indica que puede irse al banco antes de esa fecha si la cúpula cubana que opera tras las sombras elige finalmente hacer cambios urgentes que al final puedan ayudar a salir de la insostenible crisis que vive el país bajo el actual régimen.



















