El defensor de Nueva Zelanda se volvió tendencia después de que el influencer argentino Valen Scarsini pidiera a sus seguidores convertirlo en el jugador menos conocido más famoso del Mundial.
Tim Payne, defensor de la selección de Nueva Zelanda, se convirtió en una de las historias más inesperadas de los días previos al Mundial 2026. Hasta hace muy poco era un futbolista casi desconocido fuera de su país, con menos de 5,000 seguidores en Instagram. Pero una campaña viral iniciada por el influencer argentino Valen Scarsini, conocido como “El Scarso”, lo transformó en fenómeno global.
La historia comenzó cuando Scarsini revisó las cuentas de los jugadores clasificados al Mundial y detectó que Payne era uno de los futbolistas con menor presencia en redes sociales. A partir de ahí, pidió a sus seguidores que lo siguieran masivamente y lo convirtieran en una figura viral. La respuesta fue inmediata: en menos de una semana, Payne pasó de 4,715 seguidores a más de 4.2 millones, según reportó Reuters.
Hasta ese entonces, sus publicaciones apenas llegaban a los 3 mil likes. A partir de ahí, especialmente las dos últimas que tenía, se dispararon hasta los 2,9 millones de likes.
El fenómeno no se detuvo ahí. Associated Press informó este 5 de junio que el neozelandés ya había superado los 5 millones de seguidores y que finalmente pudo conocer en persona a Scarsini en el hotel de concentración de los All Whites en Boca Raton, Florida, después de un amistoso que Nueva Zelanda perdió 4-0 ante Haití. Payne agradeció el apoyo, calificó la experiencia como surrealista que «todavía estoy procesando», y entregó al influencer una camiseta firmada.
El crecimiento fue tan repentino que Payne superó en visibilidad digital a varias figuras deportivas de su país. Reuters señaló que su cuenta llegó a colocarse por encima de perfiles de enorme peso en Nueva Zelanda, incluidos deportistas y equipos con reconocimiento histórico. El propio entrenador Darren Bazeley admitió estar desconcertado por la dinámica de las redes, pero aseguró que el jugador está manejando bien la situación y sigue concentrado en el torneo. De hecho, tiene más seguidores ahora que habitantes tiene Nueva Zelanda.
La campaña generó una avalancha de comentarios en español en las publicaciones del defensor, bromas, memes y hasta canciones creadas por inteligencia artificial. En redes sociales, muchos usuarios empezaron a presentar a Payne como una especie de héroe inesperado del Mundial, mientras otros lo compararon humorísticamente con ídolos argentinos.
Payne respondió con buen humor. En un video publicado en español, agradeció a Scarsini y a los seguidores por el apoyo, reconociendo que todo le parecía “bastante loco”. Sus compañeros de selección también se sumaron al ambiente festivo, aunque el cuerpo técnico ha intentado mantener la atención en lo deportivo.
Hace apenas 14 horas volvió a subir a las redes un video que ya tiene 749 mil likes, en el que expresó:
«¡Esto ha sido abrumador y sois geniales! Especialmente todos en Argentina, México y toda Centroamérica y Sudamérica que me han dado esta plataforma, habéis sido increíbles.
Un saludo a todos en Nueva Zelanda, espero haceros sentir orgullosos.
Empezaré a compartir mi amor y a poner el foco en los demás, pero por favor, tened paciencia conmigo mientras intentamos transmitir todos los mensajes y el apoyo que hemos recibido. Espero hacer que todos se sientan orgullosos, pero ahora mismo mi enfoque está en el fútbol.
Un mayor agradecimiento a @elscarso y a todo lo que ha hecho para que esto sea posible. Sin él, nada de esto era posible.»
El caso muestra cómo la cultura digital puede alterar de golpe la exposición pública de un atleta. Payne no se hizo viral por un gol, una jugada espectacular o una polémica, sino por una narrativa construida desde redes: el jugador menos conocido que, por impulso colectivo, se convierte en el más comentado. Eso sí, hay que decirlo, ¡el hombre es guapo! Y eso pudo haberlo ayudado muchísimo.
El fenómeno también abrió la puerta a otros casos similares. The Guardian reportó que el australiano Kai Trewin ganó más de 100,000 seguidores en una noche luego de una campaña viral inspirada en la historia de Payne. La tendencia sugiere que, durante el Mundial 2026, algunos futbolistas pueden volverse populares por dinámicas ajenas al campo.
Nueva Zelanda disputará su tercer Mundial y debutará en el Grupo G contra Irán el 15 de junio, junto a Bélgica y Egipto como rivales de zona, según AP. Para Payne, el desafío será convertir la fama repentina en una anécdota positiva sin perder foco en la competencia.
Por ahora, su historia ya dejó una lección clara: en la era de TikTok, Instagram y los influencers, la celebridad deportiva puede llegar antes que el primer partido.
FUENTES CONSULTADAS
Associated Press, Reuters, The Guardian, CNN en Español.





















