El Mundial 2026 arrancó con una remontada surcoreana, nueve artistas en la ceremonia inaugural más grande de la historia y una nube sobre los estadios de EEUU: la presencia de agentes de ICE que ya tiene a inmigrantes encerrados en sus casas.
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, abrió una investigación formal contra FIFA por presunto engaño a consumidores que compraron boletos de Categoría 1 para el Mundial 2026 y luego vieron sus asientos reubicados en categorías inferiores sin previo aviso. Al mismo tiempo, en México, los aficionados denuncian que los precios hacen el torneo inalcanzable para la mayoría: el partido de apertura cuesta hasta 240,000 pesos, unos 14,000 dólares.
A días del inicio del Mundial 2026, la política migratoria de Estados Unidos produjo dos incidentes que sacudieron al torneo: el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan fue deportado al llegar al aeropuerto de Miami y quedó fuera de la Copa del Mundo, mientras Irán tuvo que mudar su campamento base de Arizona a Tijuana por problemas con los visados de su delegación.
Tim Payne, defensor de Nueva Zelanda, pasó de tener menos de 5,000 seguidores en Instagram a superar los 5 millones en pocos días. El fenómeno comenzó cuando el influencer argentino Valen Scarsini lo identificó como uno de los jugadores menos conocidos del Mundial 2026 y lanzó una campaña para hacerlo viral.
La FIFA confirmó esta semana que Shakira interpretará “Dai Dai”, uno de los himnos oficiales del Mundial que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá entre junio y julio de 2026. El tema será lanzado el próximo 14 de mayo y contará con la colaboración del artista nigeriano Burna Boy.
La respuesta tomará forma en los próximos meses. Pero lo cierto es que cuando se recuerde la Eurocopa 2025, el disparo de Aitana Bonmatí quedará impreso en la retina de todos como un instante de genialidad futbolística forjada en lo alto de la prórroga.
El famoso chef turco Salt Bae, está siendo asado en la parrilla literalmente por su modo brusco y poco ético comportamiento durante la celebración del campeonato del mundo de fútbol logrado por Argentina. Más específicamente por agarrar violentamente a Lionel Messi de un brazo y halarlo, para intentar llamar su atención.