La situación de escasez ha creado largas filas en los surtidores de gasolina en todo el sur de la Florida, y aunque los funcionarios han dicho que continúan viendo mejoras en la distribución de combustible, las entregas seguirán siendo más lentas de lo habitual por el momento.
A pesar de los esfuerzos de cientos de miembros del equipo de respuesta a emergencias del estado, muchos vecindarios permanecen bajo el agua, y algunos aún experimentan agua estancada de 18 pulgadas o más.