Con apenas un tercio de los medicamentos del cuadro básico disponibles en las farmacias estatales, los cubanos han creado sus propias farmacias comunitarias gratuitas. Según la agencia AP, solo en La Habana funcionan cerca de un centenar de estos proyectos, que reparten medicinas donadas desde Estados Unidos, Canadá y por viajeros, y se coordinan a través de grupos de WhatsApp.
En el terreno político-mediático, quedó constancia pública de las rectificaciones: notas de comunidad en X y coberturas de medios resaltaron que las afirmaciones sobre Cuba y los Amish carecen de sustento y que la evidencia sobre paracetamol sigue sin demostrar una relación causal con el autismo. La cobertura internacional subrayó que presentar hipótesis no probadas como certezas erosiona la confianza y puede empujar a decisiones médicas riesgosas, como suspender tratamientos necesarios durante el embarazo.
“Cada ‘arreglo’ que hacen es un desastre mayor (y un engaño) en que el pueblo sale cada vez más perjudicado y desgastado”, denunció la cantante desde Miami.