Grupos de WhatsApp y donaciones de afuera: la red vecinal que reparte medicinas gratis en La Habana
Ante la falta de dos tercios de los medicamentos del cuadro básico, cubanos organizan puntos de reparto gratuito con donaciones de Estados Unidos, Canadá y viajeros, según un reportaje de la agencia AP.
Cada jueves y cada domingo al mediodía, frente a un edificio del Vedado, en La Habana, se forma una fila de personas que vienen a buscar lo que no encuentran en la farmacia del Estado. Allí funciona «La medicina no se vende», uno de los proyectos comunitarios que reparten medicamentos gratis en la capital cubana y que retrató la agencia Associated Press en un reportaje publicado el domingo.
Al frente está Laura Mendoza, que trabaja en coordinación con la organización católica Cáritas. Según contó a AP, su proyecto recibe más de 13 kilos de medicinas por semana, donadas por grupos humanitarios de Canadá y Estados Unidos, por viajeros que las traen en el equipaje y por vecinos de la ciudad. Los pedidos se hacen a través de cinco grupos de WhatsApp en La Habana y uno más, abierto recientemente, en Guanabo. Cuando un paciente no puede ir a recoger el medicamento, un voluntario se lo lleva a la casa.
Mendoza calcula que en la capital funcionan alrededor de cien iniciativas parecidas. «La gente no depende solo de esta farmacia principal. Se ayudan entre ellos», dijo a la agencia. Los fármacos que necesitan refrigeración, como algunos para la diabetes y tratamientos contra el cáncer, son los más difíciles de conseguir.
Un tercio del cuadro básico
Las cifras explican la fila. De los 603 medicamentos que forman el cuadro básico del Ministerio de Salud Pública, poco más de un tercio está disponible, según AP. En junio, BioCubaFarma reconoció que cerca de 300 de los 395 medicamentos que debía producir no se fabricaron por falta de materias primas importadas.
En provincias la situación es peor. En Ciego de Ávila, las farmacias estatales contaban apenas con alrededor del 10 % del cuadro básico. María Fernández Martínez, directiva de la empresa farmacéutica provincial, admitió al diario oficial Granma que ni la fábrica más capaz logra completar el ciclo de producción.
Cristina Díaz, profesora de física de 27 años, llegó al punto de reparto en busca de clonazepam para un familiar y contó a AP que las medicinas se volvieron mucho más difíciles de encontrar. Para quien no tiene acceso a estas redes queda el mercado informal: un blíster de pastillas para la presión que en la farmacia estatal costaba 0,30 pesos se vende en la calle por hasta 1.000 pesos, más del 30 % de la pensión mensual de Sara Márquez, una jubilada de 69 años con hipertensión.
Farmacias privadas en camino
En julio, el régimen aprobó regulaciones que permiten por primera vez abrir farmacias privadas, como parte de las 176 medidas económicas aprobadas en junio por la Asamblea Nacional. Estarán bajo control estatal, no podrán vender medicamentos de uso hospitalario ni algunas sustancias controladas, y sus importaciones deberán pasar por empresas del Estado. Unas 36 solicitudes están en revisión.
Márquez duda que eso le resuelva el problema. «Dependerá del poder adquisitivo de la gente. Yo no puedo pagarlo», dijo.
Las autoridades atribuyen la escasez a problemas de abastecimiento y logística y a las sanciones financieras de Estados Unidos, que complican los pagos y alejan a las navieras de los puertos cubanos. El gobierno no respondió a la solicitud de comentarios de la agencia.
[IMAGEN SUGERIDA]
Voluntarios entregando medicamentos donados a vecinos frente a un edificio del Vedado, en La Habana; fotografía de AP con su crédito correspondiente.
[FUENTES]
Associated Press, «Cubans turn to free community pharmacies as medicines grow scarce», https://www.usnews.com/news/world/articles/2026-10-11/cubans-turn-to-free-community-pharmacies-as-medicines-grow-scarce
CBS News Miami, «Cuban citizens obtaining much-needed medication through free community pharmacies», https://www.cbsnews.com/miami/video/cuban-citizens-obtaining-much-needed-medication-through-free-community-pharmacies/

