García Granda reconoció los desafíos que enfrenta el turismo en Cuba, entre ellos los apagones y la caída del número de visitantes, pero sostuvo que el gobierno ha tomado medidas para evitar que esos problemas afecten al sector hotelero.
Sin embargo, lo que ningún boletín oficial menciona es que los contenedores no sustituyen una economía funcional. Que los donativos no arreglan la infraestructura colapsada ni devuelven la confianza a los ciudadanos que se lanzan al mar o cruzan selvas buscando un futuro que en su isla ya no ven posible. Que se puede aplaudir la solidaridad internacional, pero no usarla como coartada para evitar el verdadero debate: ¿cuándo comenzará Cuba a sostenerse por sí misma?
El panorama cubano es desolador. Con una agricultura devastada, un turismo en caída libre y una economía sin rumbo, la población sigue sufriendo las consecuencias de una gestión ineficiente y carente de soluciones reales. Mientras el régimen insiste en buscar aliados en el BRICS y culpar a las sanciones de EE.UU., los cubanos enfrentan día a día una crisis que se ha vuelto estructural y sin señales de recuperación.
Mientras el gobierno insiste en un discurso de "oxigenación", la realidad es que la población enfrenta una asfixia económica que solo puede resolverse con reformas profundas y un cambio en las prioridades del país.
La situación actual de Cuba refleja la fragilidad de una economía dependiente de factores externos y con poca diversificación. Sin reformas estructurales y una estrategia clara para enfrentar estos desafíos, el país corre el riesgo de enfrentar un colapso económico que afectaría gravemente a su población.
Según El País, las autoridades cubanas han intentado restaurar el servicio de forma parcial, pero la realidad es que la red eléctrica se encuentra en un estado tan deteriorado que cualquier intento de reparación es un simple "parche" temporal.
La gestión económica del país requiere reformas profundas y una estrategia más eficaz para enfrentar tanto los desafíos internos como las presiones externas.
Es innegable es que la población cubana se encuentra en una situación cada vez más precaria, enfrentando la incertidumbre económica, la escasez de bienes básicos y la devaluación de su moneda
El anuncio del fin de este programa se presenta ahora, a finales del 2023, como un giro significativo en la política económica de Cuba. La Tarea Ordenamiento había sido una pieza central en los esfuerzos del gobierno para modernizar y mejorar la economía del país. Sin embargo, el programa no logró sus metas, incluyendo la esperada revitalización económica, que en buena medida no se logró porque el gobierno al parecer no previó - entre otras cosas - la estampida de cientos de miles de cubanos, especialmente hacia los EE.UU., país al que el régimen de La Habana acusa constantemente de promover la emigración ilegal.
El régimen cubano parece estar decidido a apretar el cerco sobre las MIPYMES; y a la hora de su análisis, ha dicho que son los altos precios en las "Me exprime" los que contribuyen a la inflación.