Con solo un mapa dibujado a mano y enfrentándose a olas de 9 pies en el Estrecho de Florida, la travesía fue verdaderamente intimidante. Sin embargo, la fe los mantuvo fuertes. Rezaron durante el trayecto, buscando fuerzas para continuar.
La escasez de recursos por la que atraviesa al país es tan notoria - sobre todo con el combustible y con los medios de transporte - que la inventiva cubana (oh, resitencia creativa) nos ha "regalado" un artefacto hasta ahora impensable: el triciclo fúnebre.