Los religiosos señalaron que “estamos probablemente en la crisis más grave de los últimos decenios. Las carencias de alimentos y medicinas han alcanzado niveles nunca antes vistos entre nosotros”.
La incertidumbre entre los cubanos generada por la implementación del proceso de bancarización de pagos y cobros en medio de la escasez de efectivo ha puesto "la tapa al pomo".