A raíz de la presión de los activistas de la comunidad LGBTQA+ en las redes sociales, las autoridades llevaron a las víctimas de vuelta al hospital para un nuevo examen médico.
Los precios de las “nuevas posadas” varían de acuerdo a las condiciones que presentan o a las ofertas de bebidas y alimentos pero todos coinciden en que pagarlos no es para todo el mundo.